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COPILOTO DEL AVIÓN CAÍDO EN LOS ALPES FRANCESES SE ENCERRÓ EN LA CABINA Y LO ESTRELLÓ A PROPÓSITO
Marzo 27, 2015
La Iguana Google Plus

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El piloto Andreas Lubitz, que estrelló el avión de Germanwings en los Alpes franceses, sufrió una fuerte depresión hace seis años y estaba bajo seguimiento médico, reveló la prensa alemana este viernes.

 

El joven, de 27 años según las autoridades de Dusseldorf, padeció una grave depresión hace seis años, cuando cursaba los estudios de piloto, afirmó el diario popular Bild, que tuvo acceso a documentos oficiales.

 

El piloto estaba desde entonces bajo vigilancia “médica especial y regular”, sostuvo el diario.

 

Lufthansa, casa matriz de la aerolínea de bajo costo Germanwings, informó de ello a la autoridad alemana de supervisión del transporte aéreo, la Luftfahrtbundesamt (LBA).

 

Andreas Lubitz, al que sus allegados describen como una persona deportiva y “muy competente”, había sufrido “depresiones y crisis de angustia” durante sus estudios de piloto, iniciados en 2008, indicó el Bild.

 

Lubitz había interrumpido sus estudios “durante cierto tiempo”, pero luego los retomó, los terminó sin problemas y comenzó a trabajar en 2013, explicó el jueves el presidente de Lufthansa, Carsten Spohr.

 

Lubitz superó todos los tests, incluidos psicológicos, previos a la contratación, dijo Spohr.

 

Buscan la segunda caja negra

 

En Francia, la gendarmería reanudó este viernes a partir de la localidad de Seyne-les-Alpes (sudeste) las operaciones de recuperación de los cuerpos de las víctimas y la búsqueda de la segunda caja negra del avión.

 

En total 37 socorristas y 11 gendarmes de la policía científica fueron trasladados en helicópteros al lugar donde se estrelló el avión desde la localidad de Seyne-les-Alpes, situada a 10 km.

 

La investigación, dirigida por la justicia francesa, se extendió el jueves a Alemania después de que el fiscal francés Brice Robin revelara que la catástrofe se debió probablemente a un acto voluntario del copiloto.

 

Según el fiscal, Lubitz aprovechó la ausencia por unos minutos del comandante del vuelo para encerrarse en la cabina de pilotaje y proceder a las maniobras para estrellar el avión.

 

Según el diario Bild, el comandante del vuelo intentó derribar la puerta con un hacha pero sin lograrlo.

 

A las 10h53 locales del martes, el avión se estrelló provocando la muerte de las 150 personas que iban a bordo, entre ellas 75 alemanes y 51 españoles.

 

La policía alemana allanó el jueves un apartamento de Lubitz en Dusseldorf (oeste) y se incautó de documentos.

 

“Durante la inspección del apartamento del copiloto, hemos recogido pistas. Se trata de diferentes objetos y papeles”, afirmó un portavoz de la policía de Dusseldorf, Marcel Fiebig.

 

El portavoz precisó que hasta ahora no se había encontrado ningún “indicio clave”.

 

Los investigadores se incautaron de un ordenador y dos grandes bolsas azules y una caja, tras inspeccionar los dos domicilios del copiloto, en Dusseldorf y en Montabaur, en el estado de Renania-Palatinado (oeste).

 

El viernes por la mañana, la policía protegía el domicilio de los padres del copiloto en Montabaur.

 

El jueves, las familias de las víctimas españolas y alemanas y de algunos tripulantes estuvieron en Seyne-les-Alpes.

 

Un grupo de unos diez españoles decidió quedarse en los alrededores, indicó Julio Gómez-Pomar, secretario de Estado español de Infraestructuras, Transporte y Vivienda.

 

Las revelaciones sobre las circunstancias de la tragedia han hecho que compañías como Norwegian Air Schuttle e EasyJet hayan decidido que en las cabinas de pilotaje siempre tiene que haber dos personas.

 

Por su parte, la Aviación Civil Internacional (OACI) reiteró la necesidad de que los pilotos pasen exámenes psicológicos y físicos regularmente.

 

(AFP)