En Ecuador, persisten las quejas por la mala gestión que ha hecho el gobierno nacional de los fallecidos durante la crisis del coronavirus en la provincia de Guayas y, específicamente, en la ciudad de Guayaquil, capital de esa entidad.

 

Las denuncias continúan, pese a que el Ejecutivo de Lenín Moreno creó la Fuerza de Tarea Conjunta para el manejo de los fallecidos durante la pandemia, debido a la crisis sanitaria y funeraria que se suscitó en Guayas, ante el notable incremento de los muertos entre marzo y abril.

 

Según cifras oficiales, en Guayas, hasta este martes 28 de abril se registraban 433 muertes confirmadas por coronavirus, desde que inició la crisis sanitaria en el país, a finales de febrero.

 

Sin embargo, datos del Registro Civil y de la propia Fuerza de Tarea Conjunta dan cuenta de 10.939 muertos entre el 1 de marzo y el 15 de abril en Guayas. En condiciones normales, según datos oficiales, en esta entidad fallecen alrededor de 2.000 personas mensualmente.

 

La crisis de los muertos

 

En Guayaquil, concretamente, la crisis se generó cuando se incrementaron los muertos en los hospitales y la imposibilidad de los familiares de retirarlos. Muchos denunciaron la negligencia de las autoridades para entregar los cadáveres para realizar el sepelio. Mientras, las autoridades informaron que ellos serían los encargados de enterrar a los fallecidos que no fueran reclamados tras 24 horas de su deceso.

 

También, hubo una enorme cantidad de muertos en viviendas, cuyos familiares pedían a las autoridades el retiro de los cuerpos. Algunos permanecieron hasta una semana en el lugar, antes de ser retirados por la Fuerza de Tarea Conjunta.

 

En ambos casos, el gobierno informó que los familiares de los fallecidos, ya fuese en hospitales o en sus viviendas, podrían verificar en una página web que habilitaron en qué cementerio habían sido sepultados.

 

Sin embargo, a la fecha hay denuncias de familiares que aún no saben el paradero de sus fallecidos.

 

La Fundación Regional de Asesoría en Derechos Humanos (INREDH) denunció recientemente que en Guayaquil, muchos fallecidos fueron trasladados a los cementerios en contenedores y «cientos de familias llevan semanas buscando los cuerpos de sus seres queridos».

 

Un caso muy sonado fue el de Alba Maruri Granda, una mujer de 74 años que fue dada por muerta, tras ser internada el 27 de marzo en un hospital de Guayaquil con síntomas de covid-19. A sus familiares le informaron que su cuerpo fue incinerado y le entregaron las cenizas.

 

Sin embargo, el 23 de abril, casi un mes después de su ingreso al centro de salud, la mujer recuperó la conciencia, proporcionó sus datos y pidió que llamaran a sus familiares. Ahora, la familia desconoce de quién son las cenizas que le entregaron.

 

¿De quién es la responsabilidad?

 

Desde esta organización, señalan que el Estado no puede deslindar responsabilidades en este asunto, ya que el gobierno responsabilizó a los funcionarios de los hospitales del caos generado en las casas de salud por el tema de los fallecidos. Además, presentó una denuncia ante la Fiscalía por la presunta existencia de una red de cobros irregulares en los centros sanitarios con mayor número de muertos a cambio de la entrega de los fallecidos.

 

«Ha culpado a los funcionarios de la salud, ha culpado a los conserjes, ha culpado a los cuidadores de las morgues, pero es la responsabilidad del Estado el entregar los cuerpos, el saber documentarlos, el saber dónde están y, más que nada, entregar a su familia, para que la familia pueda procesar este duelo», ha dicho Luis Ángel Saavedra, director de INREDH.

 

Saavedra señala que «hay muchos contagiados dentro del personal de salud»; pero, además, consideró que es intolerable que la gente que está en primera línea, además de contagiarse, «ahora tenga que responder a una acusación por política, hecha por políticos que no han podido manejar esta crisis».

 

La Defensoría del Pueblo prepara un informe sobre la gestión de los fallecidos, especialmente por lo ocurrido en Guayaquil.

 

A todo este drama que han tenido que soportar los ecuatorianos, se suman unas recientes declaraciones del ministro de Salud, Juan Carlos Zevallos, quien aseguró que se estima que el 60 % de la población de Ecuador, más de 10 de los 17 millones de habitantes que tiene el país, se contagiará de coronavirus.

 

Además, señaló que las muertes serán de alrededor del 1 % de esos contagios, es decir, aproximadamente 100.000 personas.

 

(RT)

Comentarios Facebook