Dados los alcances del contrato firmado por Juan Guaidó con la contratista estadounidense Silvercorp, en opinión de Miguel Ángel Pérez Pirela, se estableció un precio de venta para la República Bolivariana de Venezuela: 212 millones de dólares. 

 

«En otras palabras, para Juan Guaidó, la República Bolivariana de Venezuela: su paz, sus límites y su soberanía, vale 212 millones de dólares«, afirmó el filósofo en una emisión de su programa Desde Donde Sea.

 

En su criterio, es posible arribar a esta conclusión si se analiza el contenido del acuerdo, en el cual los grupos mercenarios –llamados eufemísticamente «Grupos de tarea», tendrían el control de lo que el sociólogo alemán Max Weber denominó «el monopolio legítimo de la violencia», en desmedro de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, que quedaría supeditada a Silvercorp.

 

Esta decisión tendría efectos innegables sobre la unidad del Estado-Nación venezolano, toda vez que el monopolio legítimo de la violencia, como lo definiera Weber, es prerrogativa exclusiva del Estado y «si está en varias manos, si las armas están en varias manos (…), van a haber varios Estados, varios para-Estados y el monopolio legítimo de la violencia, que está en la Fuerza Armada Nacional Bolivariana, ya no estaría, porque dicha Fuerza Armada Nacional Bolivariana se debería someter (…) a los Grupos de tarea, es decir, a esta contratista», explicó.

 

Dicho de otro modo, el control del Estado todo –instancias civiles y militares– estaría en manos de un soldado de élite estadounidense, que, en teoría, solo debería rendir cuentas a Juan Guaidó. No obstante, dada la incapacidad manifiesta del político extremista, Pérez Pirela opina que de haberse concretado la operación, «Guaidó sería el primero que liquidarían», toda vez que «un mercenario lo que quiere es el poder y el dinero».

 

Todavía más: «hablar de Goudreau, hablar de estos grupos de mercenarios gringos, es hablar del Ejército de los Estados Unidos, que ipso facto entraría a tomar el poder de todo», lo que implicaría la institucionalización y legalización del fascismo «como ley fundamental de la República o del sub-Estado», en tanto estos «Grupos de tarea» subordinados al «Comité Estratégico», tendrían autorización «para asesinar a quien sea sin responsabilidades jurídicas», precisó el analista.  

 

De esta manera, la neutralización de los soldados venezolanos, sería la condición de posibilidad que le permitiría a estos grupos asesinar a altos personeros del Gobierno Bolivariano: presidente y vicepresidenta de la República, Fiscal General y presidente de la Asamblea Nacional Constituyente y con ello garantizar la instauración de un régimen fascista en el que Estados Unidos tendría el control de los asuntos de la Nación.

 

«Es decir que se le entregan las armas de la República a una contratista gringa y se le da absoluto poder de fuego. Y volvemos a citar al sociólogo Weber: se le entregarían las armas, se le entregaría entonces el uso legítimo de la violencia», concluyó.

 

(LaIguana.TV) 

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