El expresidente de Colombia Ernesto Samper rechazó las “políticas” implementadas por el Gobierno de Iván Duque en medio de la pandemia que hasta este 5 de junio registró en el país neogranadino un total de 36.635 casos confirmados y 1.145 fallecidos.

“Parece increíble que el Gobierno se haya dedicado, en plena pandemia, a erradicar militarmente cultivos ilícitos de campesinos encerrados”, expresó el exmandatario a través de su cuenta en la red social Twitter.

Agregó además que Duque convino “ilegalmente la llegada de tropas extranjeras a zonas de conflicto y amordazar al Congreso prohibiéndole reunirse presencialmente”.

Erradicación militar de cultivos ilícitos

De acuerdo con un reportaje de EFE, la eliminación de los cultivos ilícitos en el vecino país en medio de la cuarentena ante la propagación del Covid-19 alertó a los lugareños y cuestionaron que de extenderse este despliegue por parte del Ejército, ellos no van a contar con su sustento para poder alimentarse.

Según la agencia internacional durante esta operación del cuerpo castrense se originaron hechos violentos donde resultó muerto el joven Alejandro Carvajal, quien al parecer fue asesinado por funcionarios del Ejército colombiano, denunciaron organizaciones sociales en la zona del Catatumbo cuando se desarrollaba una manifestación contra «las erradicaciones manuales, violentas y forzadas» de coca.

La directora de la Organización no Gubernamental (ONG) Elementa, enlazada a la Coalición de Acciones para el Cambio (CAC), Adriana Muro, declaró a EFE que fueron registrados operaciones de erradicación forzada en siete departamentos de la nación neogranadina a partir del 25 de marzo, fecha en la que entró en vigencia la medida de la cuarentena.

«Esto es riesgoso no solo porque las personas que salen de sus casas a defender sus cultivos se exponen al coronavirus sino porque las protestas contra las autoridades terminan en disturbios, amenazas e incluso con dos muertos en las últimas semanas», expresó Muro al medio.

Otra de las víctimas, es una indígena Awá, que de acuerdo con información que revelaron integrantes del sector, murió en abril debido a un tiro que le propinó un policía durante las protestas que se generaron en una zona rural de Tumaco, una lugar detectado con más cantidad de tierras de sembradíos de coca de Colombia.

«Los campesinos se enfrentan por una parte a la represión del Ejército y la Policía y por otra parte a los grupos armados ilegales que quieren la pervivencia del cultivo», apuntó Muro a EFE. 

Llegada de tropas gringas para «combatir» el narcotráfico 

Este 1 de junio fue público y notorio el arribo de agentes de la Fuerza de Asistencia de Seguridad del Ejército de Estados Unidos a Colombia bajo el pretexto de ofrecer asesoramiento a militares neogranadinos en el combate contra el narcotráfico.

La Embajada de Estados Unidos en Colombia comunicó oficialmente que el grupo de  oficiales de Asistencia de Fuerza de Seguridad (SFAB por sus siglas en inglés) es para ayudar y respaldar las operaciones del Ejército colombiano los cuales se extenderán varios meses.

El ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo García, justificó la entrada de los gringos y declaró que los efectivos estadounidenses se dispersarán en Nariño, Norte de Santander, Meta.

Sectores de la oposición a Duque refutaron el arribo de los castrenses norteamericanos y no solo reclamaron “que el anuncio de esta misión viniera por parte de la Embajada de EE.UU., sino que se saltó la autorización del Congreso para el ingreso de estas tropas y exigió una explicación al Ejecutivo”, publicó teleSUR.

Algunos colombianos y analistas políticos del mundo se hicieron eco de esta noticia y de igual manera rechazaron que no se tomara en cuenta al Congreso, lo que argumentan viola las leyes del país.

Por su parte, la exsenadora colombiana Piedad Córdova expresó en Twitter: «Ya que vienen 800 militares de EEUU a luchar contra el narcotráfico, sería bueno que comiencen con el caso de un narco que financió una campaña presidencial, le decían el Ñeñe Hernández. Los militares de EEUU que vienen a luchar contra el narcotráfico también deberían comenzar con el caso de un embajador que tenía una finca con un laboratorio de coca”.

«Colombia cerró 2019 con 212.000 hectáreas de hoja de coca, un ligero aumento desde las 208.000 hectáreas en el año previo, mientras que su capacidad para producir cocaína aumentó a 951 toneladas, desde las 879 en 2018, según la Oficina de Política Nacional de Control de Drogas de la Casa Blanca», datos que compartió la multiestatal. 

Antecedentes con escándalos de militares norteamericanos en Colombia

France24  reseñó que en 2017 y bajo un trabajo de investigación de la revista “Semana”, marines estuvieron vinculados envueltos en escándalo con prostitutas en Bogotá.

En 2015, en un informe de la Oficina del Inspector General -OIG- del Departamento de Justicia, se aseveró que agentes de la DEA en Colombia «habían participado en ruidosas fiestas con prostitutas pagadas por narcos, en apartamentos contratados por el gobierno norteamericano para uso de sus agentes».

«En 2001, la empresa DynCorp, contratista de Estados Unidos, tenía 1.000 profesionales de guerra estadounidenses en Colombia «violando el tope que establecía un máximo de 800 personas entre militares y civiles», detalló. 

(LaIguana.TV) 

 

 

 

 

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