En su programa Desde Donde Sea, el filósofo y analista político Miguel Ángel Pérez Pirela comentó algunos fragmentos del discurso pronunciado por el mandatario colombiano, Iván Duque, en la Asamblea General de las Naciones Unidas, entre los que resaltan la solicitud que hiciera ante el ente para «la creación de un fondo multilateral (…) para atender la población migrante víctima de ‘la dictadura'» de Nicolás Maduro, aunque la mayor parte de los venezolanos que allí residen, tras haber sido impulsados a abandonar el país, fueron dejados a su suerte, aún durante la pandemia. 

El oportunismo de Duque fue cuestionado por Pérez Pirela, quien se preguntó qué había sucedido con los fondos del concierto que Colombia organizó en la frontera con Venezuela o con «todo lo que se ha robado Guaidó –aliado local del gobernante– de empresas venezolanas en Colombia, como Monómeros».

«Duque los echó a la calle en medio de una pandemia y muchos de ellos han tenido que regresar a pie a Venezuela y otros muchos compatriotas (…) están en Colombia, desesperados» por volver, agregó.

Sin embargo, el mandatario –que ha sido fuertemente criticado por «la ausencia de políticas económicas y sanitarias que permitan atender a los sectores más vulnerables e incluso, a la mismísima clase media» durante la pandemia–, evitó aludir al tema en su discurso ante la ONU.

Datos oficiales consultados por el experto indican que «se destinaron 60 billones en garantías de crédito para el sistema financiero y solo 0,93 billones al Ministerio de Salud y al Instituto Nacional».

Además, el también director de LaIguana.TV relató que «las medidas tomadas en el sector de salud han surgido principalmente de las entidades promotoras de salud pertenecientes al sector privado», lo que se compadece con la ausencia de responsabilidad que ha demostrado el Estado colombiano para hacer frente a la crisis sanitaria, al ser incapaz de implementar «un sistema efectivo» que permita el rastreo y detección temprana de casos, así como la prevención de nuevos contagios.

Este escenario, en el que Colombia devenía en epicentro regional de la pandemia, no estaba previsto «en los planes que tenía Trump contra Venezuela para una invasión». Antes bien, se apostaba a que en nuestro país se produjera «una crisis sanitaria sin precedentes, fruto de la COVID-19 en este país», pero no sucedió de ese modo.

Colombia y Brasil, aliados incondicionales de la administración Trump en sus ataques contra Venezuela, exhiben cifras de infectados y fallecidos muy altas, mientras que en Venezuela «los números se encuentran muy, pero muy bajos, en relación con los países vecinos. No hay comparación posible», concluyó.

(LaIguana.TV)

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