De acuerdo con Jesús Seguías, analista político y presidente de la encuestadora Datincorp, Juan Guaidó y la coalición de partidos que le acompaña, el denominado G4, están obligados a demostrarle a los venezolanos que es viable deponer al presidente Nicolás Maduro y que se produzca una intervención militar en el país, antes de los comicios parlamentarios del 6 de diciembre.

En una entrevista concedida al periodista Vladimir Villegas para su programa Vladimir a la Carta, Seguías aseguró que «si no pasa nada», está seguro que habrá «una gran rebelión interna en el G4».

Desde su punto de vista, la posición que hoy ostenta Guaidó es «el resultado de una ruta electoral, no de una ruta insurreccional ni militar». Por ello insistió en que «la única ruta que le ha generado victorias –aunque sea parciales– a la oposición, es la ruta electoral».

El analista estima, asimismo, que es tiempo «de hablarle claro a los venezolanos» y acusó a «dirigentes» de «filtrar supuestos» de manera «irresponsable» para ilusionar a los opositores con alternativas que no son factibles, particularmente a Guaidó.

«Yo estoy seguro de que Juan Guaidó sabe perfectamente que en Venezuela no aplica una intervención militar internacional con tropas. ¿Por qué no lo dice abiertamente?», cuestionó el analista.

Para Seguías, la única alternativa que tienen los venezolanos para superar la crisis política, es la ruta electoral. «Los venezolanos debemos dejar de estar en modo denuncia para pasar a modo solución», añadió.

El experto considera que el caso de Chile es un buen ejemplo de lo que puede lograrse, así sea de a pocos, por la ruta electoral. Así, comentó que este domingo 25 de octubre el pueblo chileno le puso «punto final» a la Constitución sancionada por el dictador Augusto Pinochet, acaso «el último eslabón que quedaba de la dictadura».

«Los chilenos han ido poco a poco comiéndose el elefante. Ellos creyeron en el referendo para sacar a Pinochet y en la oposición hubo quienes condenaron eso porque, ‘quién iba a sacar a un dictador con elecciones'», remató.

También le valió críticas la «consulta» convocada por el G4, sobre la que dijo no haberle encontrado sentido aún. En su criterio, sería «como una convocatoria a una marcha contra del gobierno» y puso bajo sospecha la eficacia de esta acción para poner fin a «la realidad que estamos viviendo».

A contrapelo de los atajos antidemocráticos por los que apuesta el sector extremista de la oposición y pese a las dificultades que entraña hacer encuestas en un contexto pandémico, reportó que entre agosto y septiembre la proporción de personas dispuestas a participar en las elecciones parlamentarias subió del 36% al 40% «en mes y medio», aunque matizó que este porcentaje puede modificarse sensiblemente «de aquí al 6 de diciembre» porque «hay muchos factores involucrados».

Leopoldo López y el fracaso del «salidismo»

Si bien el presidente de Datincorp celebró que el dirigente extremista Leopoldo López se encuentre en compañía de sus familiares, afirmó que espera que «este tiempo ya fuera de prisión le sirva para reflexionar muchas cosas y entender dónde estamos parados», ello en virtud de los errores, que, en a su parecer, ha cometido el político.

«La salida fue el primer gran error de esa estrategia que planificaron un sector de la oposición. Se llevó muchas víctimas», arguyó al respecto y lejos de enmendar el fallo, la oposición se ha empeñado en presentar la salida del presidente Nicolás Maduro como un hecho para el que falta poco tiempo. «Desde el 2014 vienen con esa ruta de Maduro vete ya», precisó.

La realidad no solamente ha demostrado que no están en lo cierto, sino que, refiere, «el caso venezolano está preocupando a la comunidad internacional porque llegó a un punto muerto», ello a consecuencia de que la oposición extremista, pese a contar con un respaldo internacional que «pocos países en el mundo han tenido», ha optado por mentir y lo ha malgastado «en objetivos inalcanzables».

(LaIguana.TV)

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