El ministro de Integración y Macroeconomía de la Unión Económica Euroasiática, Serguéi Gláziev, propuso crear un nuevo sistema monetario y financiero euroasiático. Según el South China Morning Post, el bloque reduciría así su dependencia del dólar y el euro, lo cual es beneficioso tanto para Pekín como para Moscú.

La cooperación entre China y los cinco Estados miembros de la Unión Económica Euroasiática (UEE) —Armenia, Bielorrusia, Kazajistán, Kirguistán y Rusia— se ha fortalecido gracias a la iniciativa china Un cinturón, una ruta. Sin embargo, los miembros del bloque económico y comercial no tienen una moneda única, por lo que Gláziev llamó a crear un nuevo sistema monetario y financiero euroasiático. 

Según la publicación, Gláziev señaló que la unión aumentará el uso de las monedas nacionales para reducir al mínimo los riesgos en la cooperación entre la UEE y China.

«Rusia y China han creado sus propios sistemas de pago, un sistema de intercambio de información electrónica entre bancos, pero los participantes en la actividad económica siguen siendo muy lentos en usar estos elementos de infraestructura y todavía trabajan en las monedas de otros países. Creo que necesitamos cambiar radicalmente la situación y crear nuestro propio sistema monetario y financiero euroasiático. Nos aseguraría contra los riesgos y sería fiable, transparente, conveniente, eficiente y no sería gravoso para los participantes en las actividades económicas», afirmó Gláziev.

Según la UUE, alrededor del 50 % de las transacciones se realizan en monedas nacionales dentro del bloque, mientras que en el comercio con China la proporción del uso de las monedas nacionales es aún menor: un 15%. Por lo tanto, Gláziev propuso también introducir incentivos para el comercio en monedas nacionales.

La propuesta, de acuerdo con el diario chino, viene en el contexto de los intentos de Rusia y China de reducir su dependencia del dólar estadounidense y el euro. A partir de 2014, EEUU utiliza su control sobre el sistema financiero mundial para imponer sanciones contra Rusia. Las relaciones entre Estados Unidos y China se están deteriorando, y Pekín también está tratando de acelerar la introducción del yuan en los pagos mundiales para reducir el impacto de los conflictos con Washington, incluidas las sanciones.

En el primer trimestre de este año, por primera vez, la proporción del uso del dólar en el comercio entre China y Rusia cayó por debajo del 50%. La situación actual es fundamentalmente diferente a la de 2015, cuando casi el 90% del comercio bilateral se realizó en la moneda estadounidense.

Además del comercio, Moscú y Pekín también están tratando de fortalecer su cooperación financiera para acelerar el proceso de la desdolarización, es decir, el rechazo al dólar. El año pasado, Rusia anunció que planeaba emitir sus bonos en yuanes por primera vez para atraer a los inversores chinos a los activos rusos y ayudar a crear opciones de cobertura para el rublo y el renminbi evitando el dólar estadounidense.

 
(Sputnik)
Comentarios Facebook