El joven Jack Brian Pintado Sánchez, de 22 años, fue asesinado este sábado 14 de noviembre a manos de la represión policial en Perú durante el segundo día de protestas antigubernamentales en esa nación andina, que atraviesa una profunda crisis política y social.

La muerte del joven y la de otro de 24 años, generaron la indignación y rabia de miles de ciudadanos, quienes consideraron que el entonces presidente interino Manuel Merino “era un dictador”.

Moraiba Sandoval, abuela de Pintado Sánchez, pidió en medio del llanto apoyo económico para sepultar los restos de su nieto: “Me dijo, ‘mamita voy a salir, pero dame mi propinita’, y se fue contento. Para mí es como mi muerte porque yo estoy mal y enferma”, publicó el medio peruano Trome.

La mujer de tercera edad, muy afligida, llegó en la madrugada hasta la Morgue Central de Lima, para reconocer el cuerpo de su nieto y dijo haberse enterado de la mala noticia cuando estaba en su jornada laboral, citó América Noticias.

El segundo fallecido en las protestas contra Merino fue identificado como Inti Sotelo Camargo de 24 años y su deceso se reportó en la sala de Emergencias del hospital Grau. El pueblo culpa a la Policía Nacional de Perú de su deceso.

La ola de protestas donde perdieron la vida ambos jóvenes, tuvo epicentro en la avenida Abancay y Nicolás de Piérola. Se reportaron más de 100 heridos y unos 41 manifestantes desaparecidos.

El estallido social dio pie este domingo 15 de noviembre a la renuncia de Merino, quien públicamente anunció de dimisión irrevocable al cargo de presidente interino de Perú, luego que el Senado destituyó al entonces presidente Martín Vizcarra, el pasado 10 de noviembre por presunto delito de soborno.

(LaIguana.TV)

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