Existen graves riesgos de nuevas oleadas de COVID-19, que ya son evidentes en Europa, por lo que la prudencia recomienda no relajar demasiado las normas de bioseguridad en las Navidades. La enfermedad sigue siendo muy poco conocida y las vacunas tardarán mucho tiempo en estar disponibles.

Como en los días iniciales de la cuarentena, Miguel Ángel Pérez Pirela dedicó el programa Desde Donde Sea a revisar la situación actual de la pandemia y a reiterar el llamado a seguir protegiéndose mediante el cumplimiento de los protocolos sanitarios, resistiendo la llamada fatiga pandémica y las tentaciones propias del fin de año.

«Imagínense lo que puede pasar si en Navidad nos volvemos locos. Nos podemos encontrar en enero o febrero con un rebrote y sin un sistema sanitario capaz de atenderlo», advirtió.

Observando lo que ocurre en varias naciones, dijo que cuando los gobiernos toman decisiones políticas y no científicas, hay que redoblar las medidas individuales y familiares para cuidarse. «Así pasó en Europa: la decisión de flexibilizar totalmente en verano fue política, económica y financiera, no científica, y ahora la están pagando con un rebrote que es hasta peor que la ola inicial».

Con base en los datos recopilados por el Equipo de Investigación del programa, alertó sobre un nuevo período de emergencia en los países del norte, donde el invierno y las gripes estacionales son agravantes de un cuadro ya de por sí crítico.

«A mediados de año, a los países del sur los agarró la pandemia en invierno, pero todo estaba apenas empezando. El hemisferio norte, en cambio, no conoce lo que es COVID-19 en invierno y, además, los va a agarrar el rebrote ya cansados, con diez meses de pandemia. Van a pagar la irresponsabilidad de haber flexibilizado en demasía», pronosticó.

Cuando aún están en otoño, varios de esos países enfrentan ya un escenario dramático. Pacientes de Bélgica y Francia están siendo llevados en helicóptero a Alemania porque no hay cómo atenderlos, a pesar de que esas naciones tienen un sistema sanitario público robusto. «Es una advertencia de lo que nos puede ocurrir a nosotros en Latinoamérica, con sistemas de salud mucho más precarios».

Opinó que entre los países del hemisferio norte, uno de los casos más complicados podría ser el de Estados Unidos, pues de manera paralela a la pandemia vive una transición política accidentada.

Dijo que algunos gobiernos han incitado a la población a volver a sus actividades a pesar de que la amenaza es igual o peor que al comienzo de la pandemia. «Es como si, con los ojos vendados, te hicieran subir a un lugar donde se siente la brisa y se oye el ruido de las olas batiendo abajo. Todo indica que estás al borde de un precipicio muy alto, en un acantilado, y entonces te piden que des un paso adelante. Yo me negaría a hacerlo. Lo peor que pueden decirnos nuestros gobiernos es que demos un paso al frente, cuando no hay certeza científica de nada».

Señaló que en diversos países se habla de fatiga pandémica, es decir, de gente que tira la toalla y dice que prefiere morirse de coronavirus que de aburrimiento o de tristeza. «Si usted está en ese grupo, piénselo bien, sobre todo por sus hijos u otros familiares. No se puede juzgar a alguien que está obligado a salir para trabajar y conseguir el sustento, pero a quien se expone de forma gratuita, con excusas pequeñoburguesas, como que tiene ganas de divertirse, sí podemos juzgarlo duramente», enfatizó.

Insistió en que la experiencia de Europa demuestra que la flexibilización por motivos económicos es pan para hoy y hambre para mañana. «Si un gobierno manda a salir para reactivar la economía, va a tener un efecto positivo en las primeras semanas, pero luego las consecuencias serán peores».

Repaso mundial

Reseñó que la Organización Mundial de la Salud se ha pronunciado reiterativamente para que las potencias europeas y EEUU presten atención a las medidas de bioseguridad ante los rebrotes.  Hace algunas semanas, Ángela Merkel dijo se acerca un crudo invierno. De hecho, ya se han tomado de nuevo medidas restrictivas en restaurantes y otros lugares públicos. 17 mil 561 casos nuevos en Alemania para un total de 830 mil y 13 mil decesos.

En Reino Unido, donde el primer ministro, Boris Johnson,  era de los que dudaba de la enfermedad, estuvo en onda de flexibilidad hasta que le dio COVID-19. Ahora van por su segundo confinamiento, y en algunas zonas solo se puede salir para compras y emergencias. Están estudiando ordenar a la policía aplicar multas a quienes irrespeten las normas. Estas se suspendieron por denuncias de abusos, pero pueden llegar hasta 10 mil libras esterlinas.

En España, la situación es muy compleja. Existe una ya prolongada polémica entre el gobierno nacional y el regional de Madrid. Han decretado un nuevo estado de alerta porque el país ya acumula millón y medio de contagios  y 41 mil 700 fallecidos. En un lapso de 24 horas hubo 13 mil 159 contagiados y 435 fallecidos.

En Italia volvieron a los cierres, igual que en Polonia donde hay zonas rojas, mientras Francia paga la factura de un período desquiciado. “El último día de flexibilización en Francia, el 29 de octubre hicieron una toma aérea de París y aquellos dejó en pañales a la Feria de la Chinita en los años 80. Gente desesperada para tomarse el último trago. Estamos hablando del concepto de vida, de otredad, de respeto al otro. ¿Esa es la Francia de Jean-Paul Sartre, Michel Foucault o Simone de Beauvoir? Multitudes salieron a manifestarse contra las medidas de prevención. Y ahora registran dos millones de casos positivos y el sistema hospitalario al borde del colapso. Francia es una potencia sanitaria, con un sistema de salud fruto del acuerdo entre Charles De Gaulle y el Partido Comunista, y aun así, ahora está llevando a sus pacientes en helicóptero a Alemania porque no tiene capacidad para tratarlos. Qué puede esperarse de los países latinoamericanos que no tienen ese tipo de sistemas sanitarios”, se preguntó.

A su juicio, parece evidente que Europa se dio cuenta de la irresponsabilidad, la irracionalidad  y la inhumanidad de la flexibilización total y ahora está tratando de tomar nuevos correctivos.

En su vistazo mundial, indicó que Japón, uno de los países menos mencionados a lo largo de la pandemia, se registraron 493 casos solo en Tokio por lo que se están estudiando nuevas medidas restrictivas.

En el continente americano, Uruguay, una de las naciones menos afectadas a escala mundial,  superó el martes los cien casos diarios y acumula hasta ahora solo 792 contagiados y 68 fallecidos, aunque cabe acotar que es un país de pequeña población.

En Canadá, la provincia de Quebec estudia la extensión de la zona roja, y en México se produjo un repunte a principios de mes, no un rebrote. Claudia Sheinbaum, jefa de gobierno de Ciudad de México dio positiva y llamó a reforzar las medidas. “En México es uno de los países donde se ha popularizado el término ‘fatiga de pandemia’, que es la necesidad de salir y abandonar el estado de alerta como condición psicológica”.

Trabajadores sanitarios

Indicó Pérez Pirela que la OMS ha resuelto declarar 2021 como el Año Internacional de los Trabajadores del Sector Sanitario. El director del organismo, Tedros Adhanom, dijo que todos los países deben aumentar los recursos destinados a los profesionales de la salud y a su capacitación.

Según la OMS, muchos países muestran incidencia mayor de la enfermedad en el personal de salud que en el resto de la población. En casi todos los países de ingresos bajos y medios, desde 14% y hasta 35% de los contagiados son trabajadores sanitarios. Se estima que 570 mil trabajadores de la salud se han contagiado solo en el ámbito del continente americano, de acuerdo a cifras de la Organización Panamericana de la Salud. 75% de los contagios fueron mujeres, muchas de ellas madres. En el renglón no solo se ubica el personal médico y de enfermería, sino también todos los que trabajan en los centros de salud.

Además de los riesgos físicos, la pandemia ejerce niveles extraordinarios de estrés por las largas y jornadas, por estar separados de su familia y porque se enfrentan a la estigmatización social.

Entre las causas de estas cifras se subraya la deficiencia en el entrenamiento, la falta de equipos de protección personal y el hecho de que los hospitales están abarrotados. En algunos lugares no tienen ni siquiera mascarillas.

Antibióticos y vacunas

Dedicó un segmento del programa a difundir el alerta de las autoridades sanitarias acerca de los peligros que entrañan los tratamientos con antibióticos incorrectos, que pueden generar resistencia. Los estudios demuestran que fármacos de tercera generación como la cefalosporina no sirven para curar la COVID-19 y, por el contrario, hacen que el virus genere resistencia.

Por otro lado, abordó el tema de las vacunas, y para ello leyó las declaraciones de María Neira, directora de Salud Pública y Medio Ambiente de la OMS: «Probablemente los grupos más vulnerables se podrán vacunar el primer trimestre de 2021. Será una producción inicial. En la segunda parte del 2021 continuaremos aumentando la producción y distribución de la vacuna»,

La funcionaria dijo que existe un pensamiento optimista en la población y resaltó que la competencia entre las empresas farmacéuticas en la búsqueda de la vacuna puede ser positiva.

Cuando le preguntaron sobre cómo deberían ser las fiestas de fin de año, señaló que “no será una Navidad tan socialmente divertida y expansiva como otros años. Tendremos que ser muy creativos y tener mucha imaginación. Será necesaria paciencia, estrategia y un cierto optimismo activo”.

Con respecto al tiempo posterior a la pandemia, Neira ha propuesto “revisar el triángulo salud humana-animal-ambiental, preguntarse qué ha pasado en ese campo y comprender que necesitamos un estilo de vida que reduzca los factores de riesgo”.

Para profundizar en el tema de las vacunas, Pérez Pirela pasó revista a la situación de algunas de las que se encuentran avanzadas. Dijo que la producción de este fármaco se ha convertido en el factor fundamental de guerra geoestratégica mundial. “Lamentablemente no estamos en un mundo en el que todos buscan soluciones conjuntas a los problemas generales. Por el contrario, es una especie de Guerra Fría. De las 48 vacunas experimentales contra la Covid-19 que actualmente se encuentran en ensayos clínicos en humanos, sólo once han entrado en la fase 3, la última antes de la homologación por las autoridades sanitarias, según la OMS”.

Algunas de las vacunas en estudio son:

Pfizer: El gigante estadounidense y su socio alemán BioNTech se preparan para solicitar a la Agencia estadounidense del Medicamento una autorización de utilización de urgencia para una vacuna que podría estar disponible antes de finales de año. Las empresas presentaron hace unos días resultados provisionales de la fase 3 que muestran una eficacia de “más del 90%” en los participantes.

Moderna: La sociedad de biotecnología estadounidense anunció el lunes que su vacuna era eficaz en un 94,5%. Planea producir 20 millones de dosis antes de finales de año.

Sinovac: La empresa de biotecnología china inició un ensayo de fase 3 para el “CoronaVac” con miles de voluntarios, principalmente en Brasil.

Sinopharm: Otro laboratorio chino, lanzó por su parte dos proyectos de vacunas con institutos de investigación chinos. China prevé poder producir antes de final de año 610 millones de dosis por año de varias vacunas contra el covid-19, y ya ha autorizado un uso urgente de algunas de ellas.

Bharat Biotech: La empresa india empezó en noviembre a reclutar a cerca de 26.000 personas para su “Covaxin”, desarrollado con el apoyo del gobierno indio, y apuesta por una vacuna disponible en el primer semestre de 2021.

AstraZeneca: El grupo anglosueco, y la Universidad de Oxford: su vacuna utiliza como vector viral un adenovirus. Los resultados del ensayo se esperan este año.

Johnson & Johnson: La corporación estadounidense lanzó dos ensayos clínicos de su candidata compuesta de un adenovirus modificado, una de una sola dosis y la otra de dos. En todo el mundo, participarán 90.000 voluntarios. Los resultados se esperan para el primer trimestre de 2021.

CanSino Biological: La empresa china desarrolló “Ad5-nCoV”, conjuntamente con el ejército, una vacuna basada en adenovirus. Los ensayos de fase 3 se han lanzado en México, Rusia y Pakistán.

Sputnik V: Desarrollada por el Centro de Investigaciones en Epidemiología Gamaleya, con el ministerio ruso de Defensa, esta vacuna se basa en la utilización de dos vectores virales, dos adenovirus. Los rusos anunciaron hace unos días una eficacia del 92%.

Novavax: Lanzó en septiembre su ensayo clínico de fase 3 en el Reino Unido y a finales de noviembre debe comenzar un ensayo en Estados Unidos. Se esperan datos preliminares para el primer trimestre de 2021.

Destacó el moderador de Desde Donde Sea que todas las previsiones en tiempo y cantidad de vacunas indican que no es razonable esperar milagros  a corto plazo. Todas las vacunas podrían estar disponibles en el mejor de los casos a mediados del año que viene y en cantidades ínfimas si se las compara con la población mundial. “Se necesitan 5 mil millones de vacunas para cubrir el porcentaje de la población que debería estar inmunizado para que la pandemia se considere controlada. Esto tardará varios años y aún falta saber cómo se decidirá la aplicación de estas vacunas en cada país porque una vacuna se crea científicamente, se produce económicamente y se distribuye políticamente. También falta saber también si la gente quiere ponerse la vacuna”, subrayó.

Apuntó que la OMS instó a los gobiernos y pueblos a prepararse para la vacuna, pero advirtió que aún falta mucho y es necesario comprender que durante los primeros meses de 2021 la disponibilidad de dosis será limitada.

“Debemos tener en cuenta que esto también será un negocio y que las empresas farmacéuticas elaboran medicamentos para las enfermedades de las poblaciones de los países del norte. Son corporaciones inhumanas e inmorales. No van a gastar dinero para curar gente que no puede pagar. Pfizer, una de esas empresas, es la farmacéutica que se llenó los bolsillos con el éxito de la píldora sexual Viagra. ¿Ustedes creen que a esa compañía le interesa mucho una vacuna para pobres?”, interpeló.

Interacción

En sus intercambios con la audiencia del programa, Pérez Pirela se refirió varias veces a la situación de EEUU, país que sigue siendo epicentro mundial de la pandemia, pues han aumentado en un millón los infectados en la última semana, alcanzando un total de 11 millones y superando ya los 245 mil muertos.

“Es preocupante porque el gobierno electo criticó a Trump por no facilitar la toma de decisiones para enfrentar la crisis sanitaria. ‘Más gente podría morir si no coordinamos en asuntos como la vacunación’, ha dicho el equipo de Joe Biden. En criollo, Trump le está echando la burra pal monte. A Biden para hacerle más difícil las cosas cuando aún faltan dos meses para que asuma la presidencia. El lunes 16, Biden presentó un grupo de científicos que los van a asesorar en este campo, pero no actuarán hasta el 20 enero de 2021”.

También tocó el tema de Francia, donde mandaron a los muchachos a clases y causaron el contagio de muchos estudiantes y docentes. “Una gran amiga, profesora de liceo, la obligaron a ir a clase porque si no pierde el puesto, que allá se consigue mediante concursos muy exigentes, y terminó contagiada con COVID-19 –relató-. No puedo entender una sociedad francesa que se vende como tan culta, desarrollada y educada y que sale a protestar y a romper todo porque le dicen que debe usar una mascarilla. No se le está pidiendo a nadie que salga con un fusil a pelear, solo se le pide quedarse en casa, usar mascarilla,  mantener la separación entre las personas y lavarse las manos. No son grandes sacrificios”.

Un usuario expresó que todos nos vamos a morir y si no es de COVID-19 tendrá que ser por otra causa. “El que quiera morir, tiene todo su derecho. Si tienes hijos, te pediría que los protejas a ellos. Filosóficamente hablando el suicidio es una opción, pero no el homicidio”.

Otro punto recurrente en el programa fueron las trasgresiones a las normas de bioseguridad en los actos de campaña electoral en Venezuela. Una participante planteó que el gobierno debería sancionar a los candidatos que incumplan el protocolo. Pérez Pirela expresó que el elector también tiene la posibilidad de sancionarlo. “Si veo un candidato en eso no votaría nunca por él. Ya comenté que el otro día vi un estadio lleno de gente en Maracaibo. Qué posición tan supina. Solo un burro pondría en peligro a un electorado para que voten por él. Un candidato que lleve a sus electores a esa situación, es como si les estuviera disparando con un arma. Un candidato serio no pone en peligro a sus electores. Digo esto guste a quien le guste y no le guste a quien no le guste. Tengo confianza en que vamos a salir de esto, pero para eso es necesario que cada uno sea una gota de solución, no de problema”.

En otro comentario de la audiencia, se le preguntó qué opina de las tesis sobre el carácter ficticio de la pandemia, que sería parte de una conspiración mundial. “Si la pandemia es inventada, ¿por qué hay tantos muertos? ¿O los muertos que caían en Guayaquil, en Bolivia, en Brasil, en EEUU eran actores de Hollywood o se murieron de otra cosa? Y, si queremos creer que fue desarrollada deliberadamente, igual tenemos que cuidarnos”.

Añadió que debe hacer un esfuerzo muy grande para seguir creyendo en el ser humano y en su inteligencia cuando oye decir cosa como que la Covid-19 no existe, sino que es una estratagema del gobierno, en el caso de Venezuela, para mantener al país inmovilizado en vista de la escasez de gasolina.

A lo largo del programa reiteró el mensaje de que todo aquel que no esté obligado a exponerse debería permanecer confinado. “Quien salga porque está aburrido y se enferme va a obligar, por su irresponsabilidad, a los profesionales de la salud a arriesgar sus vidas para salvarlo. Debemos pensar y sentir, sentipensar sobre este problema que nos ha tocado enfrentar”, aseveró.

Libro

Recomendó leer El método de las ciencias histórico-sociales del sociólogo alemán Max Weber.

(LaIguana.TV)

 

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