En su visita oficial a Georgetown a propósito de los ejercicios militares conjuntos que realizan Estados Unidos y Guyana en las proximidades del Esequibo, Craig Faller, jefe del Comando Sur de Estados Unidos, aseguró que su país no está interesado en establecer una base militar en Guyana ni en ninguna otra nación de América Latina y el Caribe, reporta el diario guyanés Starbroek News.

«Estados Unidos no busca tener bases en ningún lugar del hemisferio. Buscamos tener la presencia militar adecuada según la invitación de nuestros socios soberanos, por lo que solo venimos a solicitud de una asociación mutuamente acordada para un ejercicio o entrenamiento y para que nuestra futura presencia aquí sea determinada por nuestros anfitriones, que son amigos», dijo Faller durante una rueda de prensa previa a la firma de un «acuerdo de servicios cruzados entre Washington y Georgetown».

Starbroek News refiere que el acuerdo, que fue suscrito por Faller a nombre de los Estados Unidos y por Godfrey Bess, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa en representación de Guyana, tiene como «objeto facilitar el apoyo logístico recíproco entre las partes», en especial «durante ejercicios combinados, entrenamiento, despliegues, escalas en puertos, operaciones u otros esfuerzos cooperativos», así como en medio de «circunstancias o exigencias imprevistas» en la que «una de las partes pueda tener necesidad de soporte logístico, suministros y servicios», si bien en otro punto, se excluyen explícitamente las armas.

También se explica que si la Fuerza de Defensa de Guyana requiriera «apoyo logístico, suministros y servicios fuera del área de responsabilidad del Comando Sur de los Estados Unidos», podría «realizar pedidos directamente» a la instancia «competente» o «buscar la ayuda del Comando Sur o de uno de sus componentes», contemplando además la posibilidad de que el acuerdo pueda ser negociado por el Departamento de Defensa de los Estados Unidos, el Cuartel General de Comandos de Combatientes de los Estados Unidos o las personas que ellos designen, mientras que del lado guyanés, las particularidades de la implementación pueden ser negociadas por los designados de la Fuerza de Defensa.

La visita de Craig Faller a Guyana en el marco de la realización de unos ejercicios militares conjuntos cerca de la frontera con Venezuela, se sucede tras la decisión de la Corte Internacional de Justicia (CIJ) del pasado 18 de diciembre, cuando se declaró competente para dirimir el conflicto territorial entre Guyana y Venezuela bajo solicitud unilateral de Georgetown, dejando de lado lo establecido en el Acuerdo de Ginebra de 1966 y tomando como marco jurídico de referencia el Laudo Arbitral de 1899, pese a que este quedó sin efecto tras la suscripción del acuerdo de 1966.

De su lado, Caracas envió una carta de protesta al secretario general de la Organización de las Naciones Unidas, António Guterres, pues este funcionario se arrogó ilegalmente el derecho de enviar el caso a la CIJ, aunque el gobierno venezolano siempre ha sido contrario a esta posición y, además, desplegó buques de la Armada Nacional Bolivariana en las aguas territoriales de Venezuela próximas al Esequibo, con el propósito de que realizaran labores de patrullaje mientras se llevan a cabo los ejercicios militares de Guyana y Estados Unidos en la zona.

En septiembre, el secretario de Estado, Mike Pence, visitó Guyana como parte de una gira emprendida por países de América Latina hostiles a Venezuela, que incluyó paradas en Colombia y Brasil. Entonces, se informó que estas naciones habían decidido reactivar el Acuerdo Shiprider cuyo propósito declarado es realizar labores de patrullaje conjunto en el Caribe, orientadas a combatir actividades ilícitas, principalmente el narcotráfico, aunque diversos analistas vieron en esto otro intento de Washington para cercar al gobierno venezolano, en cuyo derrocamiento trabajan desde hace al menos siete años.

(LaIguana.TV)

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