El presidente de Bolivia, Luis Arce, juramentó a Jeyson Auza como nuevo ministro de Salud en medio de un fuerte rebrote de la pandemia del COVID-19 que afectó inclusive al anterior titular de ese despacho, que renunció estando bajo tratamiento médico.

«Estamos viviendo una nueva ola del coronavirus, el pueblo requiere respuestas inmediatas y no podemos descuidar esta cartera de Estado», dijo Arce, al justificar el relevo en el acto de posesión del nuevo ministro en la Casa Grande del Pueblo, sede presidencial, transmitido por la televisión estatal.

Auza, de 40 años, sucede a Edgar Pozo, un veterano cardiólogo septuagenario que había anticipado el 15 de enero que renunciaría al cargo tras resultar contagiado por COVID-19.

El cambio del titular de Salud ocurrió al día siguiente de que el país registrara 2.573 casos —la mayor cifra diaria de nuevos contagios de todo el tiempo de la pandemia– para acumular 183.589 contagios, incluidos 9.571 decesos.

Desafíos

El nuevo ministro de Salud, quien era presidente de la Confederación de Médicos de Bolivia, una organización paralela al tradicional Colegio Médico, recibió el encargo presidencial de garantizar el éxito de las campañas de detección y vacunación masivas, claves del combate a la pandemia.

Auza dirigió recientemente el servicio de salud del departamento sureño de Chuquisaca, donde, según destacó Arce, ganó gran experiencia en la lucha en primera fila contra la pandemia.

El presidente agradeció el trabajo del ministro saliente, de quien dijo que por su enfermedad ya no pudo participar en varias actividades oficiales en la última semana, y valoró especialmente «su decisión de dar un paso al costado por motivos de salud para dar oportunidad a otra persona que pueda hacerse cargo».

Pozo estuvo en el cargo desde el primer día del actual Gobierno instalado en noviembre pasado.

Arce señaló que el Ministerio de Salud tiene grandes desafíos, destacando la campaña masiva de detección de contagios que será seguida desde fin de mes por una vacunación general contra el COVID-19 utilizando la vacuna rusa Sputnik V, que será la primera en llegar, y la del consorcio Oxford-AstraZeneca.

Récord

El récord de 2.573 nuevos casos del 15 de enero llegó una semana después de la marca máxima anterior, 2.263 contagios, con lo cual Bolivia ha registrado más de 2.000 casos en un día por cuatro ocasiones desde que la pandemia arribó al país en marzo de 2020.

Con los 183.589 casos positivos acumulados hasta el viernes 15, incluidos 9.571 decesos, la tasa de letalidad de la pandemia era de 5,2 por cada 100 contagios, un punto menos que la del año pasado aunque todavía una de las más altas de la región.

La disminución de la tasa de letalidad se debía en gran parte, según el Gobierno, a un fuerte aumento de las pruebas de detección de contagios, a más de 10.000 por día, desde los aproximadamente 2.000 que el país pudo hacer durante la primera ola de la pandemia.

(Sputnik)

Comentarios Facebook