La tensión entre Twitter y el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se intensificó después de que la red social suspendiera cuentas de simpatizantes del gobierno y fuera acusada de favorecer al opositor Partido Acción Nacional (PAN) y al expresidente Felipe Calderón.

«Twitter es panista», fue la denuncia de la militancia lopezobradorista que, de manera paradójica, fue tendencia en esa misma red social mientras se esparcían los señalamientos del presidente en contra de uno de los directivos de Twitter México.

La polarización que predomina el país, y que es alimentada por el propio Gobierno, se replicó en este tema con los mensajes de opositores que acusaron al presidente de intimidar a la empresa y de victimizarse junto con sus seguidores, además de que defendieron el derecho de la red social para imponer términos y condiciones y suspender cuentas que incumplan con las normas.

Uno de los argumentos más repetidos fue que, si el presidente está inconforme, en un acto de coherencia debería cerrar él mismo su cuenta, en la cual tiene a 7,7 millones de seguidores.

Desde el oficialismo, en cambio, denunciaron que se terminó la pluralidad en Twitter, lo que consideraron peligroso e inadmisible en año electoral, ya que el próximo 6 de junio habrá comicios legislativos. A modo de denuncia, varios usuarios cambiaron su foto de perfil por un dibujo del pájaro azul, que es el logotipo de la red social, cruzado con las siglas del PAN, e insistieron en acusar censura y el riesgo de que acallen a López Obrador como hicieron con el expresidente de EE.UU., Donald Trump.

La usuaria Miriam Junne, que es una activa defensora del Gobierno en redes sociales, denunció a través de un posteo en Facebook que Twitter le había suspendido su cuenta como parte de una «purga» contra los simpatizantes de López Obrador.

«Caímos por combatir la infodemia, por nuestras convicciones de izquierda y por estar con López Obrador. Desde acá les digo, compañeros, no se rindan. Es un honor serle incómodo a la maquinaria propagandística del PAN. Es un honor estar con Obrador», escribió, aunque un rato después su cuenta en Facebook también quedó bloqueada.

¿Explicaciones?

Las críticas hacia Twitter recrudecieron y no solo por parte de simpatizantes del oficialismo, sino por periodistas o comunicadores que advirtieron sobre la gravedad de que la red censure voces sin explicaciones claras y convincentes.

En respuesta, Twitter México publicó un hilo en el que justificó los bloqueos de determinados usuarios con el argumento de que no permite el uso de spam ni manipulaciones y conminó a quienes se hubieran sentido afectados a enviar «una apelación» para que le reabran su cuenta.

«Definimos manipulación como el uso de Twitter para llevar a cabo acciones masivas, de alta intensidad o engañosas que confundan a las personas o que obstaculicen su experiencia. Esto incluye el uso de información engañosa en el perfil de la cuenta para llevar a cabo acciones de spam, obstaculización o acoso. Por ejemplo cuentas con fotos de perfil o biografías robadas o copiadas», afirmó.

La escalada del conflicto sorprendió porque, desde que era candidato y luego ya como presidente, López Obrador agradeció siempre la aparición de «las benditas redes sociales» porque le permitieron entrar en contacto directo con la ciudadanía en lugar de depender de los medios tradicionales, que fueron y siguen siendo mayoritariamente opositores a su proyecto político.

Sin embargo, el presidente comenzó a cuestionar el rol de las redes después de que bloquearan la cuenta de Trump, por haber promovido el ataque al Capitolio por parte de militantes de ultraderecha que querían impedir la asunción de Joe Biden como nuevo presidente.

Desde entonces, las críticas de López Obrador a Facebook y Twitter en particular han sido una constante en sus conferencias de prensa, e incluso no descartó que el Gobierno mexicano cree sus propias redes alternativas.

«No puede ser que una empresa particular se erija en la institución mundial –por sus alcances– de la censura, como la Santa Inquisición de nuestros tiempos, en lo que corresponde a las redes sociales. Eso no se puede aceptar, no se puede permitir, porque eso va en contra de la libertad», advirtió.

La acusación

El miércoles pasado, sin que nadie le preguntara al respecto, López Obrador utilizó su habitual conferencia matutina para revelar que el director de Twitter México era «militante o simpatizante muy cercano» al PAN.

«El que actualmente maneja Twitter fue hasta asesor de un senador famosísimo del PAN (…) sólo esperamos que haga su trabajo de manera profesional, que no promuevan la creación de granjas de bots», dijo en referencia a Hugo Rodríguez Nicolat, quien dirige el área de Políticas Públicas de esta red en el país.

El presidente agregó que, según su currículum, que es público, Rodríguez Nicolat trabajó de 2004 a 2005 como asesor de un senador del PAN, para quien organizó actividades y eventos de promoción de las políticas y posiciones de este partido a nivel internacional.

Además, fue director de Logística en el equipo de transición de Felipe Calderón, entre septiembre y diciembre de 2006, y director de Relaciones Interinstitucionales del Instituto Nacional de Migración, de diciembre de 2006 a septiembre de 2007, es decir, durante el Gobierno calderonista.

«Esto es importante porque no son solo las instituciones o los organismos o decir Twitter o Face, sino ver quiénes manejan estas instituciones, quienes son, porque ustedes que son periodistas saben que es muy, muy difícil que haya neutralidad, es muy difícil en el periodismo la objetividad, conseguir eso (…) no hay nada de qué avergonzarse, lo único es que sepamos quién es quién», afirmó López Obrador.

Como suele ocurrir cada vez que el presidente estigmatiza a medios, periodistas o cualquier personaje público, las redes se colmaron de críticas y ataques a Twitter, a lo que la red contestó con un hilo en el que denostó las acusaciones contra su directivo.

«Ninguna persona en Twitter es responsable, por sí sola, de nuestras políticas o acciones de cumplimiento, y es lamentable ver comentarios dirigidos a nuestros empleados como responsables únicos de las decisiones o reglas de la empresa», afirmó.

La red añadió que los portavoces de Twitter no toman decisiones de cumplimiento ni participan en el proceso de revisión de las mismas. «Esto ocurre en un proceso colegiado, basado en reglas y procesos, no en intereses particulares», afirmó.

Después vino el bloqueo a cuentas de defensores de López Obrador, el escándalo y el debate por el papel que jugarán las redes sociales en las campañas electorales.

(RT)

¿Se terminaron las 'benditas' redes sociales? El conflicto entre López Obrador y Twitter escala en México

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