Las autoridades suecas prolongaron hoy varias restricciones contra la pandemia de coronavirus y alertaron de que aunque continúa la caída del contagio, la situación todavía es grave y el riesgo de una tercera ola es elevado.

«La situación en Suecia continúa siendo muy grave. La pandemia no se ha acabado, debemos aguantar un poco más. La inseguridad es grande, sobre todo por las nuevas mutaciones. Si no estamos alertas, puede cambiar rápidamente», dijo en rueda de prensa el primer ministro socialdemócrata, Stefan Löfven.

En términos similares se expresó en otra comparecencia posterior el epidemiólogo jefe de la Agencia de Salud Pública (FHM), Anders Tegnell, quien señaló que Suecia se encuentra aún en fase «crítica», desde el punto de vista del contagio y del sistema sanitario.

«Hay una evolución positiva, pero la caída se ha frenado en un nivel alto. Lo esencial es que hay un alto riesgo de una tercera ola», afirmó Tegnell, quien aseguró que la clave es reducir al máximo los contactos sociales.

El Gobierno sueco prolongó una semana más, hasta el día 14, la prohibición de servir alcohol en restaurantes y bares después de las 20 horas, aunque planea que continúe todo el mes, y extendió hasta finales de mayo la recomendación de trabajar desde casa.

Durante la comparecencia del Ejecutivo sueco se informó también de los preparativos de nuevas restricciones para el transporte público y de la posibilidad de cerrar tiendas y gimnasios, de acuerdo con la nueva ley epidémica temporal aprobada el mes pasado.

(EFE)

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