John Geddert, quien fuera exentrenador del equipo olímpico femenino de gimnasia artística de los Estados Unidos en 2012, se suicidó la tarde de este jueves tras haber sido imputado por la fiscalía del estado de Míchigan por 24 delitos relacionados con la trata de personas, trabajos forzados y abuso sexual, recoge El País.

The Associated Press (AP) refiere que, de acuerdo con la versión policial, «se suponía que John Geddert comparecería en un tribunal del condado de Eaton, cerca de Lansing. Su cuerpo fue encontrado en un área de descanso a lo largo de la Interestatal 96«. Hasta el momento, las autoridades no han ofrecido detalles sobre el deceso.

Según AP, Geddert, de 63 años, usaba su gimnasio como un centro de tráfico de personas, pues obligaba a entrenar hasta la extenuación a niñas y adolescentes bajo su tutela y posteriormente, abusaba de ellas.

También enfrentaba cargos por haberle mentido a la policía acerca del comportamiento de otro depredador sexual asociado al equipo de gimnasia olímpica de los Estados Unidos, el médico Larry Nassar, quien durante casi dos décadas abusó sexualmente de más de 140 niñas y adolescentes en locaciones como el gimnasio de Geddert.

La oficina del fiscal demostró que él estaba al corriente de esta situación y no hizo nada para impedirla y aunque los cargos no están directamente relacionados, fue justamente la investigación sobre Nassar la que lo puso en la mira de las autoridades.

En 2018 fue suspendido de la Federación de Gimnasia y anunció su retiro, acogiéndose a un estatuto, bajo la pretensión de «garantizar la seguridad y el bienestar de la comunidad de gimnasia», puntualiza El País.

«Este es un final trágico en una historia trágica para todos los involucrados», declaró a los medios Dana Nessel, fiscal general del estado.

En una conferencia de prensa antes de conocerse el suicidio de Geddert, Nessel aseguró que el acusado, valiéndose de su reputación, agredió a menores de edad. De acuerdo con la investigación de la fiscalía, el exentrenador, que alcanzó fama en 2012 cuando su equipo alcanzó la medalla de oro en las Olimpíadas de Londres, «usó la fuerza, el fraude y la coacción» contra sus pupilas, en procura de beneficios económicos.

Aunque no se dispone de una cifra exacta, el despacho de El País precisa que la cantidad de víctimas es inferior a 50, pero independientemente del número, la fiscal Nessel relató que todavía padecen «trastornos alimentarios» como bulimia y anorexia, así como «intentos de suicidio e intentos de autolesión», porque fueron obligadas al acondicionamiento físico excesivo y forzadas «repetidamente a actuar» aunque estuvieran lesionadas y sufrieron «abuso emocional extremo y abuso físico, incluido el asalto sexual».

El caso es todavía más polémico porque la mayor parte de los cargos por los que se imputó a Geddert están relacionados con el tráfico de personas. Sobre esto, Dana Nassel reconoce que la idea que tienen las personas sobre el tráfico de personas es limitada, pues suele creerse que solamente son víctimas quienes pertenecen a sectores vulnerables.

«Pensamos que afecta predominantemente a personas de color o personas sin medios para protegerse (…) pero, sinceramente, le puede pasar a cualquiera, en cualquier lugar (…). Las mujeres jóvenes impresionables a veces pueden ser vulnerables y estar abiertas a los delitos de trata, independientemente de su estatura en la comunidad o del bienestar financiero de sus familias», explicó.

Al hacerse pública la muerte de Geddert, algunas víctimas se pronunciaron en las redes sociales.

Lindsey Lemke, una de las gimnastas abusadas por Larry Nassar, escribió en Twitter: «Qué gran mejor amigo fue John para Larry por darle un mundo entero en el que podía abusar tan fácilmente. Ustedes dos tienen un significado divertido de amistad. Tú, John Geddert, también mereces sentarte tras las rejas junto a Larry».

Rachael Denhollander, la primera gimnasta que denunció públicamente al depredador sexual en 2016 y destapó el escándalo sobre su conducta, había manifestado su orgullo por las mujeres que decidieron acusar a Geddert.

«Tanto dolor y dolor para todos. Para los sobrevivientes: ustedes han sido escuchados y creídos, y nosotros los apoyamos», escribió después de haber conocido sobre el suicidio del exentrenador.

(LaIguana.TV)

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