Si bien los recursos petroleros de Siria son modestos en comparación con sus vecinos, han sido suficientes para garantizar la autosuficiencia energética del país. No obstante, desde el 2011, muchos de los pozos han sido dañados u ocupados, primero por radicales y luego por EEUU y sus aliados. 

Al menos el 90% de los pozos petroleros de Siria están hoy día bajo control de Washington y sus aliados, reveló el ministro de Petróleo, Bassam Touma. 

«Los estadounidenses y sus aliados están enfocados en la riqueza petrolera siria y sus buques petroleros como piratas», expresó Touma en comentarios a Syrian News Channel. 

El ministro estimó los daños directos e indirectos al sector petrolero del país en más de 92.000 millones de dólares y destacó que el sector ha sido atacado deliberadamente por los enemigos del país porque es una fuente clave de ingresos para la economía de la nación. A modo de comparación, el PIB sirio en el 2010, el último año de paz antes del conflicto actual, se ubicó en los poco más de 60.000 millones de dólares. 

«Lo que ha sucedido durante toda la guerra en Siria no ha sucedido en ningún país, en términos de evitar que aprovechemos nuestra riqueza y, al mismo tiempo, impedir que los productos básicos lleguen a nuestro país», agregó Touma. 

Touma explicó que Damasco está buscando aumentar la exploración de reservas de petróleo en las aguas territoriales del país en el Mediterráneo, pero admitió que dicha exploración es costosa, requiere mucho tiempo, y requiere «condiciones logísticas estables». 

Recursos saqueados 

Antes de la guerra, Siria producía alrededor de 400.000 barriles de petróleo diarios. Con estos ingresos, con un valor de unos 730 millones de dólares al mes, el país podía satisfacer sus necesidades energéticas y cubrir más del 20% de los ingresos estatales. Entre el 2014 y el 2017, el grupo terrorista Estado Islámico ocupó gran parte de los campos petroleros del país, saqueando y destruyendo infraestructura y enviando ilegalmente cientos de miles de toneladas de oro negro fuera del país. 

En 2019, Washington reasignó tropas en la frontera sirio-turca, una zona rica en petróleo del noreste de Siria, y el presidente Donald Trump admitió libremente que el objetivo principal de Estados Unidos era «tomar» y «conservar el petróleo». Rusia ha estimado que Estados Unidos y sus aliados ganan al menos 30 millones de dólares al mes en el negocio de extracción de petróleo. 

(Sputnik)

Comentarios Facebook