Este miércoles la canciller colombiana, Claudia Blum, acusó al Gobierno de Venezuela, presidido por Nicolás Maduro, de apoyar a grupos armados ilegales narcoterroristas, en respuesta a la carta enviada por nuestro país a la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Así lo manifestó a través de una comunicación dirigida al secretario general de la ONU, António Guterres, y al Consejo de Seguridad de la que informó en un video a través de la cuenta oficial del Ministerio de Relaciones Exteriores de Colombia, donde asegura que «Colombia denunció esa situación tiempo atrás».

Además, Blum continúa acusando al Gobierno venezolano de «desviar la atención internacional de su relación cómplice con grupos de narcotraficantes». Sin embargo, es Blum quien hace uso de la falacia lógica «ignorantio elenchi» al afirmar que el Gobierno de Venezuela es quien mantiene relaciones con grupos irregulares porque, según ella, es un «régimen totalitario».

«Ese panorama ha sido denunciado por Colombia de forma reiterada de tiempo atrás, en nuestra comunicación también advertimos ante la ONU que la dictadura busca nuevamente desviar la atención internacional frente a su relación cómplice con grupos de narcotraficantes y terroristas mientras toda la evidencia confirma que se trata de un régimen totalitario que no respeta ningún marco de legalidad», dijo Blum en parte de su comunicado.

Por otro lado, la simbiosis entre Colombia y Estados Unidos es un secreto a voces, donde el país suramericano es el principal productor de cocaína del mundo y el norteamericano el principal cliente comercial. Además, Blum dijo que el gobierno que representa «expresa a la ONU la preocupación por el colapso institucional, económico y social en Venezuela y la crisis política que ha llevado a la destrucción de la democracia convirtiendo a ese país en un estado fallido». No obstante, la funcionaria obvia un elemento clave: la crisis económica se debe a las sanciones que Estados Unidos mantiene sobre Venezuela.

Finalmente, Blum indicó que más de 5.700 personas hacia el municipio colombiano de Arauquita, profundizando un drama social y la acción de la Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB). Sin embargo, operativos e investigaciones de la FANB demostraron la ocupación de estos grupos irregulares y la fabricación e instalación de minas antipersonas en territorio venezolano, además evidenciaron que en dicho territorio solo habitan 3.500 personas.

Dichas declaraciones de la canciller se producen luego de que el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, demandó al presidente Iván Duque poner fin a la violencia que azota a su país.

«Es imposible exagerar la urgencia de frenar la violencia en Colombia», señaló el funcionario en un informe presentado ante el Consejo de Seguridad.

(LaIguana.TV)

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