El presidente de Rusia, Vladímir Putin, advirtió en su mensaje anual a la Asamblea Federal que su país no permitirá a ningún Estado atravesar sus líneas rojas. El Kremlin no tardó en explicar de qué se trata.

«Tenemos suficiente paciencia, responsabilidad, profesionalismo, confianza en nosotros mismos y sentido común al tomar cualquier decisión, pero espero que a nadie se le ocurra cruzar la línea roja en las relaciones con Rusia», dijo el mandatario.

El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, aclaró más tarde que las ‘líneas rojas’ en las relaciones con Rusia mencionadas por el presidente son injerencia en sus asuntos internos e insultos.

«En cuanto a las ‘líneas rojas’, son obvias. En primer lugar, se trata de nuestros intereses nacionales, de nuestra seguridad exterior e interior para evitar la injerencia externa, ya sea en nuestras elecciones u otros procesos políticos internos, así como de impedir discurso ofensivo hacia nuestro país y que se vulneren nuestros intereses económicos», dijo Peskov a la emisora Komsomolskaya Pravda.

En su discurso el mandatario ruso subrayó que será Rusia la que defina ese límite en cada caso concreto.

Al mismo tiempo subrayó que Rusia no pretende quemar puentes con ninguna nación, pero, en caso necesario, tiene capacidad para responder de forma «inmediata y enérgica».

(Sputnik)