La inversión en la industria petrolera en todo el mundo está bajando, lo que puede provocar una escasez de petróleo en dos o tres años y elevar las cotizaciones por encima de 100 dólares por barril, opinan varios analistas, consultados por el diario ruso RG.

Ante una popularidad cada vez mayor de la energía verde, las inversiones en la industria petrolera han ido disminuyendo desde 2015, observa el autor del artículo, Serguéi Tíjonov.

Sin embargo, un frío invierno boreal de 2020-2021 mostró que las energías solar y eólica aún no están preparadas para sustituir totalmente las fuentes convencionales. Una ola de frío extremo en Texas, EEUU, provocó un colapso total del suministro de energía.

El petróleo está todavía muy lejos de los precios de 2014 por encima de los 100 dólares, pero su precio ha subido más de un 70% en seis meses. Dadas las limitaciones de la OPEP+, es demasiado pronto para hablar de una verdadera escasez de oferta, pero si la demanda aumenta considerablemente, la producción podría fallar en seguir el ritmo del consumo.

«La falta de inversión en la industria petrolera podría ser una de las razones de un aumento significativo del precio del oro negro a largo plazo si la demanda mundial de petróleo supera significativamente la oferta», cita el medio a Anna Záitseva, analista de Finam.

Según la experta, se podrán observar los efectos del descenso de la inversión actual a mediados de esta década.

Los analistas de JP Morgan también vaticinaron en febrero el inicio de un nuevo superciclo de petróleo. El último superciclo alcanzó su punto máximo en 2008, impulsado por el crecimiento económico de China, principal consumidor de hidrocarburos del mundo. Y el actual se debe a la recuperación pospandémica, una política monetaria y fiscal muy blanda, un dólar débil, una inflación acelerada y las medidas medioambientales, comentan los analistas de JP Morgan.

Otros factores que pueden impulsar la subida de los precios del petróleo hasta 100 dólares son la reducción de las reservas de petróleo fácilmente recuperables y el aumento de los costes de producción, dice la publicación de RG.

No obstante, muchos analistas consideran poco probable un crecimiento tan pronunciado de las cotizaciones del crudo. Los países de la OPEP+ todavía tienen mucha capacidad de reserva, lo que les permite aportar rápidamente hasta 10 millones de barriles diarios adicionales al mercado.

Y una creciente demanda incentivará a los productores a aumentar la producción, especialmente el petróleo de esquisto en Estados Unidos, opinó Ole Hansen, de Saxo Bank.

La mayoría de las empresas internacionales pronostican que los precios del petróleo a largo plazo tendrán un nivel entre 69 y 80 dólares por barril, según Antón Úsov, director de la práctica de servicios internacionales para las empresas de petróleo y gas de KPMG.

(Sputnik)

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