Antonio Ledezma, prófugo de la justicia venezolana residente en España, responsabilizó al Foro de São Paulo y al Grupo de Puebla, agrupaciones en las que se congregan fuerzas políticas e intelectuales de izquierda en América Latina, de ser responsables de las protestas que sacuden a Colombia desde el pasado 28 de abril.

Desde su punto de vista, esto forma parte de una agenda de exportación del Socialismo del Siglo XXI en la región, que en el vecino país tendría como agente al senador Gustavo Petro.

Ledezma aseguró a la Revista Semana que no quería que el pueblo colombiano terminara «pagando las consecuencias que están implícitas en ese maléfico proyecto del Socialismo del Siglo XXI», impulsado, según él, por el Foro de São Paulo y el Grupo de Puebla, para constituir el «triángulo del mal».

Esta agrupación la conformarían el presidente venezolano, Nicolás Maduro; el expresidente brasileño Luis Inázio «Lula» Da Silva –cuyo regreso al poder dio por prácticamente por descontado– y un colombiano: Gustavo Petro, a quien señaló de tener un discurso «similar» al del expresidente Hugo Chávez.

«Ellos forman parte de un club que tiene propósitos de control continental que es el Foro de São Paulo, ahora el Grupo de Puebla. Se acomodan con unas banderas que se identifican con los símbolos del progresismo, tienen un discurso parecido, el del enemigo externo –que, en este caso, es el imperio norteamericano–, ofrecen soluciones mágicas, cuestionan las instituciones del Estado democrático, ya no usan la guerrilla en la selva, sino que desarrollan ahora lo que es la guerra de cuarta generación, que es la guerrilla urbana: eso que estamos viendo en Colombia», detalló el político derechista.

Ledezma intentó matizar su comentario destacando el derecho que asiste a los colombianos para ejercer la protesta, pero, en apego a la línea sostenida por el gobierno de Iván Duque, añadió que «una cosa es el derecho a la protesta por cuestionar cualquier proyecto de ley y otra cosa es el elemento encapuchado, es el factor subrepticio que usa estas protestas para generar una serie de desestabilizaciones, con la idea incluso de derrocar al gobierno legítimo de derrocar al gobierno del presidente Duque».

Semana increpó al venezolano en relación con la postura de Petro, quien en reiteradas ocasiones se ha deslindado públicamente de Chávez y de Maduro, a lo que respondió que esencialmente se trata de un discurso hipócrita, cuyo fin era no perder votos en un eventual proceso electoral. «Son socios del mismo grupo», insistió.

«Una cosa es la crítica y el cuestionamiento y otra cosa el ardid de disfrazarse de demócrata para llegar al poder y después que juran respetar la Constitución nacional, lo que hacen es pisotear esa Constitución», añadió en tono acusatorio.

Por último, instigado por los periodistas colombianos, quienes insistieron en mostrar al congresista como una figura intolerante, propia, en su criterio, de los gobernantes y funcionarios de Venezuela, replicó que esas salidas de Petro obedecían a que afloraba «el carácter autoritario», que no se compadece con «las condiciones democráticas», al menos no si se es gobierno, porque la oposición, en su juicio, sí deben permitírsele «excesos».

(LaIguana.TV)

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