Medios alternativos colombianos confirmaron este martes que el hallazgo de dos cadáveres en el municipio de Palmira, departamento del Valle del Cauca, los cuales corresponden a jóvenes que participaban en el Paro Nacional en el barrio Siloé, situado en la ciudad de Cali. 

La información suministrada señala que las víctimas hacían parte de la denominada «primera línea», grupo de manifestantes que resisten la represión perpetrada por agentes del Escuadrón Móvil Antidisturbios (Esmad) en el marco del Paro Nacional. 

Con esta confirmación, se evidencia la alerta en el informe del Equipo Jurídico y Humanitario 21 N, de la Corporación Justicia y Dignidad, y la Comisión Intereclesial de Justicia y Paz, quienes señalan que en Cali desaparecen manifestantes que luego son encontrados en municipios aledaños. 

En declaraciones a teleSUR, la amiga de una de las víctimas halladas en la recta Cali-Palmira, Carlos Sierra, aseguró que el joven «fue asesinado por el Estado y los tomaron como un falso positivo, que es lo que se está viviendo en Colombia en este momento». Esto en referencia al primer reporte de lo ocurrido, indicando que el hecho fue resultado de un accidente de tránsito, pero el levantamiento de la Fiscalía demostró que hubo homicidio. 

«Carlos, al igual que todos los jóvenes que hemos salido a las manifestaciones, no pudo continuar sus estudios debido a las pocas posibilidades que tenemos en Colombia. Era una persona que luchó hasta su último momento e intentó hacer un cambio en el país», enfatizó la amiga. 

Las organizaciones defensoras de Derechos Humanos (DD.HH.) aseveran que, desde el pasado 2 de mayo, tienen denuncias de que el Centro Administrativo Municipal (CAM) de Cali es utilizado, presuntamente, como espacio encubierto de operaciones por parte de la fuerza pública. 

El documento especifica que algunos jóvenes de Cali reportados como desaparecidos fueron ajusticiados en los municipios de Guacarí y Buga (ubicados a menos de 40 minutos de Cali), «algunos de los sobrevivientes de los ajusticiamientos fueron encontrados con heridas por arma de fuego en centros asistenciales y hoy se encuentran aterrorizados y escondidos», acotan. 

La investigación de las organizaciones de DD.HH. también advierte que existen sitios utilizados como fosas comunes. «Desde el 14 de mayo se conocieron denuncias de posibles fosas comunes en zonas rurales de los municipios de Buga y Yumbo, en esos sitios, aparentemente se estarían llevando los cuerpos de muchos jóvenes caleños», agregan. 

Por el momento, las masivas movilizaciones continúan en el país exigiendo la desmilitarización en las ciudades, el respeto y garantía al derecho constitucional a la protesta pacífica y al cambio del modelo sociopolítico, el cual coadyuve a cesar la violencia y a disminuir la alta desigualdad social en Colombia. 

Cifras de la represión contra manifestantes del Paro 

La Plataforma Grita de la organización no gubernamental (ONG) Temblores presentó este martes un balance registrado de la represión contra las manifestaciones que rechazan las políticas neoliberales del Gobierno de Iván Duque, perpetradas por agendes del Esmad y miembros del Ejército. 

Desde el pasado 28 de abril, se han reportado 3.155 casos de violencia policial, 955 víctimas de violencia física por parte de la fuerza pública, 43 víctimas de homicidios, presuntamente por la Policía. 

Asimismo, han denunciado 1.388 detenciones arbitrarias contra los manifestantes 595 intervenciones violentas, 46 víctimas de lesiones oculares, 165 casos de disparos de arma de fuego por parte de la Policía y 22 víctimas de violencia sexual. 

(teleSUR) 

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