Perú cumplió el domingo una semana sin la oficialización por parte de las autoridades electorales de Pedro Castillo como vencedor de la segunda vuelta del pasado 6 de junio, sumiendo al país en una incertidumbre política y electoral.

A pesar de la ventaja del candidato de Perú Libre en el escrutinio de los votos, la derechista Keiko Fujimori insiste en denunciar un «fraude».

Hasta la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) había procesado el 100 por ciento de las actas y contabilizado el 99.93 por ciento de las mesas dando como resultado una diferencia cercana a los 70.000 votos a favor de Pedro Castillo.

Según el organismo electoral peruano, el izquierdista Castillo obtuvo el 50.14 por ciento de los votos y la derechista conservadora Keiko Fujimori el 49.86 de las papeletas.

Desde el fujimorismo pretende revertir el resultado electoral anulando cientos de actas que contienen votos de regiones andinas que votaron a favor de Pedro Castillo, con argumentos cuya legitimidad cuestionaron analistas ajenos a la izquierda.

El Jurado Nacional de Elecciones (JNE) debe resolver los pedidos de impugnación de miles de votos y de cientos de actas de mesas de sufragio, por parte de Fujimori, la última esperanza que tiene para revertir los resultados.

En su informe la Misión de Observación Electoral de la Organización de Estados Americanos (OEA) consideró limpio y sin «graves irregularidades» el proceso electoral del pasado 6 de junio.

El último sábado, el candidato de Perú Libre pidió a sus simpatizantes «paciencia» y «serenidad». También instó a «no caer en la provocación, ya que estamos en un momento crítico».

Por su parte Keiko Fujimori participó en un mitin con miles de seguidores en una plaza de Lima, donde repitió sus denuncias de fraude.

«Estamos aquí para que se respete nuestro voto, para que se analicen las actas, queremos una elección transparente», dijo la candidata de 46 años, quien deberá ir a juicio por supuesto lavado de dinero si pierde el balotaje.

Un fiscal anticorrupción pidió el jueves prisión preventiva para ella, por supuestamente infringir las reglas de su libertad condicional por el caso de aportes ilegales del gigante de la construcción brasileño Odebrecht.

Este domingo el JNE publicó la distribución de los 130 escaños del Congreso que acompañará al futuro presidente.

Las mayores bancadas serán del partido Perú Libre de Castillo (37 bancas) y Fuerza Popular de Fujimori (24), lo que significa que el nuevo presidente deberá buscar alianzas para avanzar en la aprobación de leyes y decretos.

El nuevo mandatario y el nuevo Congreso deben asumir el 28 de julio, día en que Perú conmemora el bicentenario de la independencia.

(teleSUR)

Comentarios Facebook