El cirujano MonSef Dahman ha decidido poner fin a las teorías conspirativas que han rondado desde que murió la princesa Diana en un accidente automovilístico en el túnel Pont de l’Alma en París en 1997 junto a su novio Dodi Fayed y el conductor Henri Paul.

El especialista reveló que el día cuando ocurrió el accidente él no tenía que estar en París, pero tuvo que quedarse porque su esposa estaba a punto de dar a luz a su segundo hijo.

A las dos de la madrugada de ese día recibió inesperadamente la llamada de un anestesista sénior que le dio la orden de que corriera hacia la sala de urgencias, relató a Daily Mail.

«No me dijeron que era Lady Di, [solo] que había habido un accidente grave que involucró a una mujer joven. La organización del hospital Pitié-Salpêtrière era muy jerárquica. Entonces, cuando recibes una llamada de un colega de alto nivel significa que el caso es particularmente grave», explicó.

Añadió que solo después de ingresar a la sala de emergencias le dijeron que la paciente que estaba a punto de tratar era la princesa de Gales. Durante el reconocimiento médico pudo notar que Diana sufría «una hemorragia interna muy grave» y rápidamente le dieron asistencia médica para salvarle la vida.

En el accidente automovilístico, Dodi Fayed y el conductor Henri Paul murieron instantáneamente, mientras que Diana sufrió graves heridas y la asistieron en el lugar del accidente debido a un paro cardíaco. Cuando estaba en la sala de urgencias a las 2:15 de la madrugada sufrió otro paro cardíaco y Dahman realizó un procedimiento quirúrgico para permitirle respirar.

«Su corazón no podía funcionar correctamente porque le faltaba sangre», expresó.

Sin embargo, la cirugía demostró a los médicos que Diana había sufrido un desgarro en la vena pulmonar. El cirujano cardíaco Alain Pavie, que también fue convocado, suturó la lesión, pero el corazón de la princesa de Gales dejó de latir, según el testimonio del doctor Dahman.

«Probamos con descargas eléctricas varias veces y como lo había hecho en urgencias, con masaje cardíaco. El profesor Riou le administró adrenalina. Pero no pudimos hacer que su corazón volviera a latir. Luchamos, lo intentamos mucho, realmente bastante. Francamente, cuando se trabaja en esas condiciones, no se nota el paso del tiempo», lamentó.

Según las investigaciones realizadas tanto de la policía francesa como de la británica, el conductor Henri Paul fue el responsable del accidente porque conducía demasiado rápido en el túnel para huir de los paparazzi y estaba intoxicado con drogas y alcohol.

Aun así, las teorías conspirativas sobre la muerte de Lady Di continuaron. Una de ellas afirmaba que el personal médico francés era parte del complot para matar a Diana. Mientras que otras decían que era un accidente planificado por el MI6 y el difunto esposo de la reina Isabel II. Estas teorías conspirativas tampoco descartaron que estuviera involucrado el príncipe Carlos.

No obstante, el renombrado patólogo forense británico Richard Shepherd que participó en las investigaciones sobre la muerte de la princesa de Gales ha explicado en su libro Casos antinaturales que Diana hubiera sobrevivido al accidente si tan solo se hubiera puesto el cinturón de seguridad, si el coche donde se encontraba iba a menor velocidad o si la hubieran trasladado en una ambulancia inmediatamente después del accidente.

(Sputnik)

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