La Oficina de Asuntos Humanitarios de la Organización de las Naciones Unidas (OCHA) reportó que 3.749 personas pertenecientes a 23 comunidades indígenas y afrodescendientes se encuentran confinadas desde el 4 de mayo pasado en el municipio de Bojayá, departamento del Chocó (oeste de Colombia), a causa de los enfrentamientos entre grupos armados ilegales.

Según esta dependencia de la ONU, el deterioro de la situación humanitaria en la región también ha provocado el desplazamiento forzado de 2.025 personas.

El reporte de OCHA agrega que las 821 familias confinadas se asientan en las cuencas de tres ríos (Bojayá, Uva y Opogadó), y sufren hurto de sus alimentos e imposición de toques de queda.

Además, se señala que los grupos armados ilegales, que se enfrentan por el control del territorio, imponen restricciones al tránsito en lancha, con lo cual impiden a las comunidades indígenas acceder a sus fuentes de alimento.

El informe denuncia que comunidades indígenas asentadas a lo largo del río Bojayá (Chanó, Unión Chocó, Playa Blanca, Usaraga, Mojaudó, Punto Wino, Puerto Nuevo y Nambua) han sufrido confinamiento en dos ocasiones durante el último año (julio del 2020 y febrero del 2021), debido a la instalación de minas antipersonales y las amenazas de los grupos armados ilegales.

El texto agrega que las familias confinadas en este municipio también sufren afectaciones en viviendas y plantaciones por las inundaciones provocadas por el desbordamiento de los ríos Bojayá y Opogadó.

Asimismo, plantea que -a partir de la inseguridad y la falta de garantías para retornar- estas personas esperan ser reubicadas por las autoridades departamentales y locales, lo cual no ha ocurrido.

Según medios locales, la alcaldía municipal de Bojayá ha realizado evaluaciones de la situación, pero no cuenta con recursos y capacidades para ofrecer respuestas a las necesidades de la población afectada.

(teleSUR)

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