En los últimos días el gobierno de Estados Unidos ha fijado su mirada a La Habana y pidió al gobierno revolucionario “escuchar a su pueblo” mientras tanto, en la ciudad de Los Ángeles, la represión policial vuelve a agarrar fuerza esta vez, contra una pacífica protesta transgénero que estaba desarmada.

El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, denunció este lunes 19 de julio que las protestas en La Habana, donde muy rara vez se reporta violencia, fueron una “provocación de Estados Unidos para desestabilizar el país”, citó la BBC en su portal web.

“EEUU ha llevado a cabo políticas de asfixia económica con el fin de provocar estallidos sociales, incomprensiones e insatisfacciones en la isla, dijo el mandatario cubano en repudio a la injerencia gringa. 

Irónicamente, mientras en EEUU reina la intolerancia, el presidente Joe Biden, solicitó “al régimen cubano que escuche a su pueblo y sirva sus necesidades en este momento vital, en lugar de enriquecerse”, señaló la misma fuente. 

Este sábado 17 de julio, medios locales registraron en esta ciudad norteamericana dos protestas de la comunidad transgénero, que exigían respeto a sus derechos, una mujer resultó herida luego que la Policía le disparó con una escopeta antidisturbio y la otros fueron atacados vilmente con bastones.

En semanas anteriores también se presentaron otros enfrentamientos contra esta comunidad, que dice ser ignorada por el Ejecutivo, según NBC, mientras tanto Biden, calla y opta por seguir metiendo su nariz en Cuba.  

(LaIguana.TV)

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