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La derecha estadounidense está metida hasta el cuello en la operación destinada a derrocar al presidente Daniel Ortega en Nicaragua.

 

No se trata esta vez de una declaración política de algún simpatizante del sandinismo, sino del fruto de la investigación realizada por Max Blumenthal, un periodista independiente y blogero estadounidense, que le siguió el rastro al financiamiento de la National Endowment for Democracy y de la Agencia de EEUU para el Desarrollo (Usaid, considerada una  de las varias fachadas de la CIA) a las supuestas organizaciones de la sociedad civil nicaragüense que están propiciando las manifestaciones violentas contra el gobierno constitucional.

 

En su blog Grayzone Projet, Blumenthal señala que mientras algunos medios de comunicación corporativos han retratado al violento movimiento de protesta que atrapa a Nicaragua como una corriente progresista de base, los propios estudiantes del país han dejado ver todo lo contrario.

 

“A principios de junio, los principales activistas opositores de Nicaragua fueron a reunirse a Washington, DC, con la cabeza del grupo derechista de defensa del Estado estadounidense: Freedom House. El grupo opositor, conocido como M19, estaba allí para suplicar a Donald Trump y otros funcionarios de derecha del gobierno de los Estados Unidos que los ayudaran en su lucha contra el presidente nicaragüense Daniel Ortega.

 

En una gira a la capital de EEUU,  los dirigentes del M19 posaron para las fotos con algunos de los neoconservadores más notorios del Congreso de los EE. UU: los senadores Ted Cruz y Marco Rubio y la representante Ileana Ros-Lehtinen. Los M19 también fueron guiados a las reuniones con altos funcionarios del Departamento de Estado y la organización de poder bélico Usaid. Allí, se les aseguró que contarían con el apoyo rotundo de Washington.

 

Un mes antes de las reuniones del M19 con legisladores ultraconservadores en Washington, una publicación financiada por el brazo de cambio de régimen del gobierno de Estados Unidos, National Endowment for Democracy (NED), afirmó sin rodeos que las organizaciones respaldadas por NED han pasado años y millones de dólares ‘sentando las bases para la insurrección’ en Nicaragua, expresa el trabajo periodístico.

 

Los gastos de la NED

 

La nota de Blumenthal cita, a su vez, un artículo de Benjamín Wadell, director de la Escuela de Capacitación Internacional de Nicaragua, en el que este señala que la NED ha gastado  4,1 millones de dólares en el país desde 2014, ayudando a que 54 grupos se conviertan en actores importantes en la escena política y “sentando las bases para la insurrección”.

 

El trabajo del periodista estadounidense ubica a los principales receptores de fondos. “Hagamos Democracia, o Let’s Make Democracy, es el mayor receptor de fondos NED, cosechando más de 525 mil dólares en subvenciones desde 2014. El presidente del grupo, Luciano García, que supervisa una red de reporteros y activistas, ha declarado que Ortega ha convertido a Nicaragua en un ‘Estado fallido’ y exigió su renuncia inmediata”.

 

“El Instituto de Estudios Estratégicos y Políticas Públicas de Managua, cuyo presidente es Félix Maradiaga, recibió al menos 260 mil dólares de la NED desde 2014. Las subvenciones se destinaron para apoyar el trabajo del instituto en la capacitación de activistas para ‘fomentar el debate y generar información sobre seguridad y violencia’. El financiamiento también cubrió los esfuerzos para monitorear la ‘mayor presencia de Rusia y China en la región’, una prioridad obvia para Washington”, añadió el informe.

 

“Tan pronto como se iniciaron las violentas protestas contra Ortega, Maradiaga, sacó a la luz su agenda. Ex líder global del Young World Forum educado en Yale y Harvard, fue elogiado por el diario ultraderechista La Prensa por ‘sudar, sangrar y llorar junto a los jóvenes estudiantes que han encabezado las protestas en Nicaragua que continúan desde abril hasta finales de mayo’”, agregó la investigación.

 

Usaid y Freedom House a la carga

 

Blumenthal indica que además de la  NED, la Usaid ha sido el promotor más activo en contra del gobierno de Nicaragua, igual que contra todos los de orientación socialista en América Latina.

 

En Nicaragua, el presupuesto de la Usaid para Nicaragua superó los 5, 2 millones de dólares para este año “con la mayoría de los fondos destinados a la capacitación de la sociedad civil y las organizaciones de medios”.

 

“El viaje de los estudiantes nicaragüenses a Washington fue financiado por Freedom House,  un socio de la NED financiado por el gobierno de Estados Unidos cuya agenda típicamente se alinea con el ala neoconservadora del establecimiento de la política exterior estadounidense.

 

Freedom House elaboró un itinerario para los estudiantes que culminó con una sesión fotográfica con algunos de los republicanos más belicosos de Washington: los senadores Ted Cruz y Marco Rubio, y la representante Ileana Ros-Lehtinen”.

 

Algunas fisuras morales

 

El reporte del periodista estadounidense indica que tan abierta relación con las oscuras fuerzas de la ultraderecha gringa han comenzado a generar fisuras en el movimiento que adelanta las protestas contra el gobierno de Ortega.

 

“De regreso en Managua, otro prominente líder estudiantil, Harley Morales, se tambaleó con disgusto ante la aparición de sus compañeros en el Capitolio. ‘Fue terrible’, dijo Morales al periódico El Faro  “Ellos (Cruz, Rubio y Ros-Lehtinen) son la derecha republicana extrema. Estamos muy descontentos con este viaje; fueron pagados por los Estados Unidos y se les impuso una agenda. Nos hemos dado una imagen terrible’”.

 

(LaIguana.TV)

 

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