La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco) aprobó este martes las cinco candidaturas a Patrimonio Mundial, presentadas por Brasil, Perú, Uruguay, Chile y México.

Las tres primeras estaban pendientes desde el año pasado, cuando la Unesco tuvo que cancelar su encuentro anual debido a las condiciones provocadas por la pandemia del coronavirus, al tiempo que las de Chile y México se presentaron en 2021.

El jardín tropical Sitio Roberto Burle Marx de Brasilia, el observatorio solar de Chankillo (Perú), la iglesia de Estación Atlántida de Uruguay, los sitios de la cultura de Chinchorro de chile, junto al monasterio y la catedral de Nuestra Señora de la Asunción de Tlaxcala fueron los sitios aprobados.

Con esta aprobación, México tendrá ahora 36 entrada en la Lista de Patrimonio Mundial, al tiempo que Perú tendrá 13, Chile, siete, y Uruguay, tres.

El lugar escogido por Perú fue el complejo arqueológico de Chankillo, donde presuntamente se llevaron a cabo observaciones astronómicas directas entre los 500 y 200 a.n.e., según los investigadores. En este sitio se le daba seguimiento al movimiento anual del sol para regular festividades religiosas y otros eventos estacionales.

La propuesta chilena se centró en los asentamientos y la modificación artificial de la cultura Chinchorro en los bordes costeros de las regiones de Arica y Parinacota, situada al norte del país.

Los Chinchorro eran cazadores originarios que, por el año 7.000 a.n.e. se asentaron en la costa, producto del cambio climático derivado de las últimas glaciaciones.

Por su parte, México, presentó el conjunto franciscano de Tlaxcala, una extensión de la inscripción de los primeros monasterios del siglo CVI en las laderas del Popocatépetl, incluido en la lista de Patrimonio desde 1994.

Este conjunto franciscano se construyó en 1537 y 1540 luego de la alianza establecida entre españoles y tlaxcaltecas, claves para la caída del imperio mexica, de la que se conmemoró 500 años en 2019.

Mientras tanto, Uruguay y Brasil tienen candidaturas que son más actuales, pues ambas datan del siglo XX. La iglesia de estación Atlántida, en el departamento de Canelones en la costa sur de Uruguay, se construyó en 1958 y 1960 por el ingeniero Eladio Dieste.

Diste fue conocido por su sistema de “cerámica armada” y las bóvedas de doble curvatura, aseguró que la iglesia de Atlántida fue una obra que le cambió la vida.

Asimismo, el Sitio Roberto Burle Marx con más de 407.000 metros cuadrados de área forestal en la zona oeste de Río de Janeiro es, según la cartera de Turismo brasileña, “el legado del paisajista que creó el concepto del jardín tropical moderno”.

Cuenta con más de 3.500 especies de plantas tropicales y subtropicales. Además, ostenta jardines y viveros, seis lagos y siete edificios con una visita anual de 30.000 personas. Destaca que el propio paisajista vivió en el lugar desde 1937 hasta su muerte.

Además de las candidaturas latinoamericanas, la Unesco aprobó este martes otras nueve propuestas de varias partes del mundo como la India, Japón, Rumanía, Jordania, Costa de Marfil, Holanda, entre otros lugares.

(teleSUR)

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