El presidente de Argentina, Alberto Fernández, aseveró este viernes que la Organización de Estados Americanos (OEA) no sirve en la actualidad y considera que el ente desempeña un rol que no contribuye a la unión latinoamericana. 

En el marco del segundo aniversario del Grupo de Puebla, el jefe de Estado ratificó el llamado a profundizar la hermandad entre los Estados de la región y condenó la implementación de bloqueos económicos, como los impuestos a Cuba y Venezuela, recrudecidos en medio de la pandemia. 

Durante el encuentro virtual denominado Democracia, integración y justicia social en Latinoamérica, afirmó que «el primero que tiene que hacer su mea culpa es su secretario general Luis Almagro, por la cantidad de cosas que ha hecho y también la institucionalidad de los Estados Unidos (EEUU) por haber propuesto y sostenido a un hombre como Almagro». 

Asimismo, precisó que el expresidente estadounidense Donald Trump «imponía su política sobre América Latina y eso explica muchas cosas que pasaron; eso explica la OEA que tenemos, la división que tenemos, el nacimiento del Grupo de Lima, del Foro Prosur; todos mecanismos que servían a la política de Trump y no a la unidad de América Latina, ni al desarrollo y progreso». 

«Lo que la OEA ha hecho en Bolivia necesariamente debe ser investigado y necesariamente debe ser juzgado porque ahora no caben dudas de lo que pasó», dijo. 

El mandatario ponderó el protagonismo del Grupo de Puebla en el «aporte a un debate muy sustancioso para encontrar caminos alternativos, lograr salir adelante y sacarse el triste estigma de ser el continente más desigual del mundo”. 

Fernández habló sobre la necesidad de unión entre los países de la región para lograr mejores renegociaciones de sus deudas externas, situación que, considera, tendrá un impacto global, e instó a que el Estado sea el mayor garante de igualdad y solidaridad de los pueblos. 

El presidente argentino convocó al Grupo de Puebla a institucionalizar la unidad regional, a través de instrumentos como la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac), en detrimento de la OEA. 

«Ser progresista no es tampoco sólo distribuir riqueza de un modo más igualitario, eso sí, pero también es garantizar la igualdad de género, terminar cualquier tipo de discriminación, es promover la unidad del continente en un tiempo en el que el mundo se regionaliza; todas esas son deudas que tenemos en nuestras sociedades», sentenció. 

(teleSUR) 

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