“A pesar de lo que los medios de comunicación al servicio de Estados Unidos han dicho, que todo es producto de un acuerdo previo con Cabo Verde, el hecho real es que los siete cargos que se retiraron de la acusación a Alex Saab quedan fuera por falta de pruebas”, aseguró la abogada e internacionalista Laila Tajeldine

Explicó que los abogados de Saab en Estados Unidos han informado en varias oportunidades que cuando han solicitado revisar los indicios que supuestamente tiene la Fiscalía contra el representante diplomático del Gobierno venezolano, han constatado que no hay sustento para ninguno de dichos cargos. “Para no quedar tan en ridículo, se vieron en la obligación de retirar esos siete cargos. Solo dejaron uno, el de conspiración para el lavado de dinero, que es el más superficial y ambiguo y por ello permite cualquier irregularidad al momento de presentar pruebas”, subrayó. 

Tajeldine alertó que mediante ese único cargo se pretende utilizar el sistema jurídico estadounidense para adaptarlo a este caso. ”Queda aún más claro de lo que ya estaba: estamos frente a una persecución política, sin base jurídica, que tiene como único objetivo detener el envío de alimentos a Venezuela, que ha sido el papel desempeñado por Álex Saab en los últimos años. Con eso, lo que se pretende es lo mismo de siempre: derrocar la Revolución Bolivariana –expresó-. Que a nadie le quede la menor duda que estamos frente a mayor montaje político por parte de Estados Unidos que compromete la credibilidad de todo un país y su sistema de justicia. Alex Saab es un Diplomático secuestrado por el Gobierno de Estados Unidos”, dijo la jurista. 

A su juicio, con nuevo episodio de este escándalo se demuestra que la acusación manipula la Ley de prácticas corruptas en el Extranjero, que es una normativa interna de Estados Unidos, para hacerla aplicable a un contrato celebrado en Venezuela y con el Gobierno de Venezuela. “Además, la demanda tiene marcadas inexactitudes y falta de pruebas, por ejemplo: se refieren a un contrato del que no conocen la fecha exacta que se firmó, solo dicen “entre 2011 y 2015”, lo que verifica que no lo tienen en su poder, salvo lo que han publicado ciertos medios periodísticos. También afirman la existencia de pagos corruptos, pero no nombran a ninguna persona a quien le hicieron los pagos; igualmente se refieren a transferencias electrónicas para la distribución de ganancias sin siquiera referirse a quienes le distribuyeron dichos beneficios. Todo evidencia lo ya ratificado por el Gobierno venezolano y es que los fiscales han manipulado la acusación contra Alex Saab y las leyes estadounidenses para hacerla aplicable, sin fundamentos, a hechos ocurridos en el exterior y solo por razones de persecución política”.  

(LaIguana.TV) 

 

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