El «premier» Boris Johnson ha convocado un gabinete de emergencia Cobra tras el «incidente terrorista» ocurrido en Liverpool el domingo, cuando la explosión de un taxi provocó a la muerte de un pasajero y dejó malherido al conductor a la entrada del Hospital de las Mujeres. Cuatro sospechosos han sido detenidos por su supuesta relación con lo que en principio parecía un simple accidente.

El testimonio del taxista herido, David Perry, ensalzado como un héroe nacional por haber evitado una tragedia mayor, disparó sin embargo las alarmas. Tanto la unidad contraterrorista de la Policía del Noroeste como el MI5 tomaron cartas en el asunto y a primera hora del lunes declararon la explosión como «incidente terrorista».

Según The Daily Mail, el pasajero (cuya identidad no ha sido aún revelada) podría haber tenido como objetivo la cercana catedral anglicana de Liverpool, donde más de mil militares y autoridades locales celebraban a esas horas el Día del Armisticio. La explosión ocurrió poco antes de las once de la mañana, cuando se cerró el perímetro de seguridad para el acto oficial.

El pasajero tomó el taxi en Rutland Avenue, a diez minutos de la Maternidad de Liverpool, donde aparentemente tenía pensado apearse. El conductor logró escapar del vehículo en el momento en que ocurrió la explosión. Boris Johnson ensalzó «el increíble coraje» del taxista, mientras la alcaldesa de Liverpool Joanne Anderson dijo que sus «esfuerzos heroicos» había servido para evitar «un terrible desastre en el hospital».

«No está clara cuál es la motivación detrás de este incidente», declaró el subcomisario Russ Jackson, de la unidad contraterrorista del Noroeste. «Nuestras investigaciones indican la existencia de un explosivo improvisado y construido por el pasajero del taxi».

«La razón por la que eligió la maternidad de Liverpool es desconocida, al igual que lo es el motivo de la rápida explosión», alegó Jackson. «Somos conscientes de que a corta distancia se estaba celebrando el Día de Armisticio y que la la explosión ocurrió poco antes de las once de mañana, cuando arrancaron los actos».

Tres jóvenes de 21, 26 y 29 años fueron detenidos a las pocas horas por su presunta relación con los hechos. La declaración del taxista llevó a policía a efectuar varios registros domiciliarios y a detener a un cuarto sospechoso de 20 años el lunes por la mañana.

La noticia, bautizada por los tabloides como «la bomba del Día de la Amapola», ha vuelto a disparar el temor a atentados terroristas en el Reino Unido, apenas un mes después del asesinato a punta de cuchillo del diputado conservador David Amess, a manos de un joven de origen sudanés, Ali Harbi Ali, en la localidad de Leigh on Sea.

(elmundo.es)