La variante ómicron lleva desde finales de noviembre expandiéndose rápidamente por el mundo, hasta el punto de que ya está considerada la cepa del coronavirus con mayor velocidad de transmisión en este momento. 

Si mantiene su ritmo de propagación, las previsiones anunciadas por OMS Europa (que engloba también algunos países de Asia) son que más de la mitad de la población de la región «estará infectada por ómicron en las próximas 6 a 8 semanas», según su director, Hans Kluge. 

Sin embargo, más allá de ómicron puede haber esperanza en el horizonte, de acuerdo con Bill Gates, fundador de Microsoft que ya predijo hace años la llegada de una pandemia respiratoria. 

«A medida que los países experimenten su ola de ómicron, los sistemas de salud se verán afectados. La mayoría de los casos graves serán personas no vacunadas. Una vez que ómicron pase por un país, el resto del año debería ver muchos menos casos, por lo que el covid podrá tratarse más como una gripe estacional», ha analizado Bill Gates en Twitter. 

La aparición de ómicron, con sus posibles características de generar muchos contagios pero menos graves en principio, ha abierto el debate sobre el cambio de fase del COVID-19 de pandemia a endemia y a tratarlo como una gripe o resfriado, es decir, como otra enfermedad respiratoria que sigue apareciendo. 

«Vamos hacia una enfermedad endémica en lugar de una pandemia como hasta ahora. Hay que responder con nuevos instrumentos a esta situación», ha declarado recientemente Pedro Sánchez, presidente de España, país que está trabajando en la transición hacia un sistema que vigilaría el COVID-19 como la gripe común, sin un conteo exhaustivo de todos los casos. 

Sin embargo, esa situación queda aún «muy lejos», según la responsable de emergencias de la OMS para Europa, Catherine Smallwood, quien recuerda que la endemicidad requiere una transmisión estable y predecible: «Puede que se convierta en endémico a su debido tiempo, pero fijar esa fecha en 2022 es un poco difícil en este momento», advierte. 

En una ronda de preguntas en Twitter con Devi Sridhar, catedrática de salud pública mundial de la Universidad de Edimburgo (Reino Unido), Bill Gates afirma que «ómicron creará mucha inmunidad, al menos durante el próximo año», y apunta a dosis periódicas contra el coronavirus: «Puede que tengamos que recibir vacunas anuales de covid durante algún tiempo». 

Las previsiones de Gates sobre tratar el COVID-19 como una gripe cuando pase ómicron podrían verse alteradas en caso de aparecer una nueva variante del coronavirus más peligrosa, algo que el fundador de Microsoft ve poco posible, aunque no se atreve a descartar del todo: «No es probable que haya una variante más transmisible, pero nos han sorprendido mucho durante esta pandemia».  

Bill Gates también ha criticado la desinformación que ha surgido acerca del COVID-19 y ha apoyado la teoría del origen del coronavirus de que «procede de otra especie». 

Además, se ha alineado con la OMS al señalar que se necesitan «vacunas que prevengan la reinfección y tengan muchos años de duración» y que se debe evitar el acaparamiento de dosis por parte de los países ricos, y ha recordado que la organización ya «ha iniciado la conversación sobre cómo evitar la próxima pandemia, lo cual es importante». 

«Habrá futuros brotes procedentes de otras especies, así que tenemos que invertir en estar preparados», advierte. 

«No estábamos preparados» para afrontar la pandemia actual, lamenta Gates. ¿Cree que el mundo se unirá para estar preparado para la próxima? «Espero que sí, pero no estoy seguro», responde. 

(businessinsider) 

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