Todo Marruecos dirige su mirada a la localidad de Chauen, donde un niño de cinco años se encuentra atrapado desde el pasado martes en un pozo de 32 metros de profundidad. Las labores de rescate se iniciaron al día siguiente del suceso y continúan sin que por el momento, hayan podido sacar al pequeño.

Su nombre es Rayan y lleva más de 48 horas encerrado en un agujero de apenas cincuenta centímetros de ancho. El pequeño se había despistado y se había alejado demasiado de la casa familiar, situada en el poblado de Ighran, para jugar en el campo, cuando cayó en el pozo. Su madre dio la alarma en el momento en el que perdió de vista a su hijo. Fueron unos trabajadores quienes escucharon al pequeño atrapado en bajo tierra.

Despliegue de medios

Habían sido varios los escenarios previstos para el rescate de Rayan. Inicialmente hubo una pretensión de ensanchar el agujero donde había caído el niño. Sin embargo, debido a la naturaleza del terreno y a la estrechez del pozo, resultó una tarea imposible. De igual manera no tuvo éxito la operación de rescate que protagonizó un voluntario al intentar adentrarse en la cavidad. El rescatista quedó a medio camino tal y como informó a sus compañeros debido al estrechamiento del pozo a partir de los 25 metros.

Es por ello, que cinco maquinarias están excavando simultáneamente un túnel paralelo al pozo para poder acceder al lugar donde se encuentra atrapado Rayan. Un niño de doce años se ha ofrecido a bajar para rescatarlo, puesto que sería el único que podría acceder por la cavidad de 20 centímetros de diámetro.

El niño sigue con vida

Varios testigos que se encuentran presentes en el lugar han confirmado que el niño sigue con vida. Los servicios de emergencias le han hecho llegar oxígeno y agua con azúcar con este objetivo, donde observan muy de cerca a Rayan gracias a una cámara que han introducido en la cavidad.

«Estamos cerca de salvar a Rayan», dijo Baitas, el portavoz del gobierno marroquí, en la rueda de prensa semanal posterior al Consejo del Gobierno respondiendo a las preguntas de los periodistas sobre este suceso que calificó de «drama».

Una preocupación a nivel internacional

La expectación ha saltado a las redes sociales, donde miles de usuarios de todo el mundo han mandado mensajes de ánimo y solidaridad en relación a la complicada situación en la que se encuentra el pequeño. A través de «hashtags» como «#Save_Rayan» o «#salvar_a_Rayan», se han publicado fotografías, ilustraciones y misivas a los familiares para que no pierdan la esperanza.

(EFE)