El equipo de RT visitó una de las bases del batallón nacionalista ucraniano Aidar, hallada en una antigua fábrica de salchichas de una localidad de la República Popular de Lugansk.

Entre las salas de la fábrica fortificada, abandonada por los milicianos tras la llegada de las fuerzas de la república, se puede apreciar un ahumadero donde en la actualidad solo quedan montones de heno y ropa sucia en el sótano, visible a través de unas rejillas en el suelo.

Según relatan funcionarios locales, los miembros del batallón utilizaban la planta como prisión secreta. «Así lo confirman los propios medios de comunicación ucranianos. Lo han confirmado repetidamente. Tenemos imágenes de allí», dijo Anna Soroka, ministra de Asuntos Exteriores de la República Popular de Lugansk.

«Recibimos testimonios de personas que estuvieron allí. Una de las mujeres permaneció recluida 58 días en esa cárcel», reveló la ministra.

(RT)

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