Bank of America pronostica que en 2022, Venezuela experimentará un crecimiento económico entre 9 % y 12 % en relación con 2021, tras registrar una contracción superior al 80 % de su Producto Interno Bruto durante casi una década.

Para Sebastián Rondeau, economista asociado a la entidad financiera, esta recuperación económica es la resulta de una combinación entre el alza de los precios del crudo a nivel mundial y la relajación de controles por parte del gobierno del presidente Nicolás Maduro.

«Estamos viendo finalmente una recuperación en el margen de la producción de petróleo y las exportaciones. Hay algún afloje de las restricciones para las exportaciones de petróleo para Europa», manifestó el especialista en una entrevista con Bloomberg aparecida este domingo.

La sancionada Petróleos de Venezuela, que -según cifras oficiales- en junio exportó diariamente unos 487.000 barriles de crudo al día, ha sido decisiva para aliviar parte de los efectos causados por las medidas coercitivas impuestas sobre los hidrocarburos rusos, responsables de la tendencia alcista en los precios.

Con miras a la reinserción de la estatal petrolera venezolana en los mercados occidentales, la administración de Joe Biden envió emisarios de alto nivel a Caracas en marzo y junio. Tras las visitas, Washington anunció alivios muy parciales de las sanciones, pero que permiten el regreso de petroleras estadounidenses y europeas a Venezuela.

«Con esta recuperación del petróleo y algunas señales de pragmatismo vamos a tener un rebote en la actividad económica en 2022, después de una caída muy fuerte durante años; el primer pequeño rebote luego de muchos años de caída abrupta de la actividad económica», destacó Rondeau.

Empero, el economista advierte que si bien el crecimiento podría ubicarse por sobre 10 % al concluir 2022, la economía venezolana continuará creciendo en los siguientes años, pero a un ritmo menos y siempre en dependencia de las decisiones de alto nivel que tome el gobierno para aprovechar esta ventana de oportunidad, así como de su capacidad para mantener a raya la inflación.

A su parecer, «hay algunos signos de maduración del gobierno [venezolano] en materia económica» y ello queda de manifiesto en la desaparición de la hiperinflación, al registrarse sostenidamente una variación mensual de precios en el orden de un dígito, por efecto de la dolarización transaccional de facto que se ha impuesto en el país.

«Hay una dolarización que ha ayudado y ha logrado llegar a bajar la inflación. Ya no estamos en niveles de hiperinflación, estamos en niveles de 300 % y 200 % de inflación [anual], y hay alguna apertura de inversiones al sector privado», argumentó.

Bank of America se suma a otras instituciones como Credit Suisse, el Fondo Monetario Internacional y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), que han coincidido con el pronóstico de crecimiento de la economía venezolana de 2022 en adelante, si bien difieren en la magnitud de la expansión.

(LaIguana.TV)

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