Un dinosaurio de un nuevo género y especie, que vivió hace 175 millones de años en Colombia, fue identificado recientemente por equipo de investigadores de varias universidades.

El espécimen fue encontrado en 1943 en sedimentos continentales del Jurásico Temprano a Medio, es decir, hace casi 175 millones de años. Sin embargo, por el conflicto armado que atravesó el país suramericano fue imposible continuar con las excavaciones por varias décadas, hasta que se firmó el acuerdo de paz, en 2016.

Los resultados del hallazgo fueron publicados el pasado 10 de agosto el Journal of Vertebrate of Paleontology, una revista de la Universidad de Oklahoma que difunde trabajos científicos de paleontología. Esta sería la segunda nueva especie de origen colombiano que es descubierta.

Características

El ‘Perijasaurus lapaz’, como fue denominado, fue un dinosaurio herbívoro de cuello largo de una sola vértebra de 50 centímetros de alto por 45 de ancho, que vivió en zonas boscosas en tierras bajas tropicales, en el actual departamento del Cesar.

La clasificación de nuevo género y especie se debió a que este saurópodo posee «un complejo sistema de láminas en el arco neural (región de la vértebra que rodea al orificio para el pasaje de la médula espinal)», según una publicación de la Universidad del Norte, la casa de estudios a la que pertenece el profesor de Paleontología Aldo Rincón Burbano, director del equipo de investigadores.

Estudio en torno al fósil de una vértebra dorsal de un dinosaurio saurópodo/Twitter UninorteCO

Rincón Burbano afirmó que este hallazgo «permite entender mejor el origen de los saurópodos, así como la raíz de los ancestros de aquellos encontrados en rocas del Cretácico».

El origen del nombre

La primera parte del nombre Perijasaurus lapaz fue en reconocimiento de serranía de Perijá, el ramal más al norte de la Cordillera de los Andes, que pasa por Colombia y Venezuela. Del lado colombiano atraviesa los departamentos del Norte de Santander, el Cesar y La Guajira.

La denominación de lapaz se realizó como homenaje al municipio de La Paz, en el Cesar, y al acuerdo de paz establecido en 2016 entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), debido a que la desmovilización del grupo guerrillero permitió que se pudieran retomar los trabajos de campo en esa zona, que habían sido interrumpidos hace décadas por el conflicto armado.

Ubicación en el mapa de zona donde se hallaron los fósiles/Twitter UninorteCO

¿Cuándo fue el hallazgo?

El hallazgo se hizo en 1943, durante unos trabajos de exploración de la Tropical Oil Company. La descripción formal de los restos encontrados se realizó en 1955.

Rincón Burbano, también especialista en mamíferos fósiles del Caribe, afirma que no se han encontrado muchos de estos restos en Colombia y que notaron que hace casi siete décadas no habían sido preparados adecuadamente, por lo que volvieron a realizar el proceso y comenzaron a aparecer morfologías que desconocían.

Los descubrimientos

El paleontólogo argentino Martín Ezcurra, integrante del equipo investigador, aseveró que la mayoría de descubrimientos de dinosaurios en Suramérica se hacen en rocas del Período Cretácico, ubicadas en Argentina y Brasil.

«Después hay numerosos restos, sobre todo del periodo Triásico, pero del Jurásico no hay tantos. Y aunque es una sola vertebra del Perijasaurus, es de la zona del esqueleto que más información brinda debido a una serie de láminas y otras estructuras que permiten esclarecer las relaciones de parentesco entre las especies de saurópodos», recoge el portal de la Universidad del Norte.

Por su parte, el geólogo egresado de la Universidad EAFIT Harold Jiménez manifestó que gracias a un análisis computacional se pudo determinar que el Perijasaurus «es parte de la radiación temprana [cuando las masas terrestres estaban aún parcialmente conectadas] de saurópodos, que incluye especies del sur de Sudamérica, África, Asia y Europa».

Los procesos para identificar al dinosaurio

En la preparación posterior se eliminaron pegamentos y yeso, que fueron agregados décadas atrás. Esto hizo que se incrementara la visibilidad de los detalles anatómicos del arco neural y se redujera el peso total de la muestra.

Tras la preparación de la vértebra, se hizo un modelo tridimensional mediante fotogrametría disponible en el Repositorio en línea de fósiles de la Universidad de Míchigan (UMORF, por sus siglas en inglés).

Para dar con el lugar donde se encontró el fósil hace casi 70 años, se analizó el contexto geológico y la ubicación que fue descrita en esa oportunidad y se sobrepuso una imagen satelital actual al mapa, que fue hecho a mano en 1955 con la localización de la vértebra.

Con la información nueva pudieron percatarse de que el dinosaurio habitó un «ambiente de bajas pendientes» y en un bosque cerca de un río, explicó el geólogo junior de exploración y egresado del programa de Geología de la Universidad del Norte, Daniel Raad.

Esto pudieron saberlo porque encontraron «sedimentos finos y restos de hojas fósiles» depositados en la zona donde se halló originalmente la vértebra, que concordaron con el material sólido depositado en el interior del arco neural de los restos óseos.

Los investigadores

Rincón Burbano, que es profesor del Departamento de Física y Geociencias de la mencionada universidad e integrante del Grupo de Investigaciones Geológicas GEO-4, publicó los hallazgos en el Journal of Vertebrate of Paleontology junto a Jeffrey Wilson Mantilla, paleontólogo en la Universidad de Michigan y curador de su museo.

En el texto también participaron Martín Ezcurra, paleontólogo del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y jefe y curador de Paleovertebrados en el Museo Argentino de Ciencias Naturales; Harold Jiménez Velandia, geólogo egresado de la Universidad EAFIT y maestrante en Ciencias de la Tierra en la Universidad de Caldas; así como Daniel Raad Pájaro, geólogo junior de exploración y egresado del programa de Geología de la Universidad del Norte.

(RT)

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