El exdiputado Juan Guaidó, autoproclamado «presidente interino» de Venezuela desde 2019, comunicó este martes que no asistirá al 52º Período Ordinario de Sesiones de la Asamblea General de la Organización de los Estados Americanos (OEA) que se celebrará en Lima esta semana, en razón de la distancia que han tomado algunos gobiernos de la región de su pretendida administración.

«El rechazo de algunos países de la región al Gobierno Interino ha llevado, en los últimos años, a que se deje de lado el problema humanitario y de derechos humanos y el debate de la Asamblea General se enfoque, en su lugar, en las credenciales de nuestra delegación, afirmando, incluso, que no se adherirán a las resoluciones aprobadas con la presencia de Venezuela», se lee en un comunicado difundido por su oficina de prensa en las redes sociales.

El exparlamentario indicó que no se trató de «una decisión fácil» y acusó veladamente a los países que optaron por rehabilitar sus relaciones con Venezuela de «ignorar las violaciones sistemáticas, apelando al pretexto de una supuesta interferencia en asuntos internos y formulas obsoletas de soberanía absolutas».

Según expresó, con su ausencia pretende «evitar que se genere nuevamente ese debate» e impedir afectaciones de su «trabajo» y el de la OEA, aunque en el texto también se apunta que Guaidó y quienes le secundan se aseguraron que sus «objetivos quedasen plasmados en las distintas resoluciones que se aprueben y declaraciones que se firmen».

Como se recordará, Venezuela anunció su salida del Sistema Interamericano en 2017, luego de que ese organismo promoviera una agenda de desestabilización y socavamiento de su gobierno e instituciones, bajo el liderazgo de su secretario general, Luis Almagro.

La separación formal se hizo efectiva el 27 de abril de 2019. Sin embargo, ya para entonces Estados Unidos y otros gobiernos de la región habían desconocido a las autoridades legítimas de Venezuela en favor de Guaidó, al tiempo que Almagro y la OEA se convirtieron en punta de lanza para la promoción de intervenciones armadas e imposición de sanciones.

La posición del así llamado interinato se debilitó desde enero de 2021, cuando con apenas días de diferencia asumió la nueva legislatura de la Asamblea Nacional de Venezuela y Donald Trump abandonó la Casa Blanca, a lo que se sumaron cambios paulatinos –aunque constantes– en el mapa político del continente.

(LaIguana.TV)

 

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