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Juan Requesens: Un joven graduado en violencia y con tendencia a hablar más de la cuenta
Agosto 10, 2018
La Iguana Google Plus

¿Es Juan Requesens un joven tan violento como para haber participado en la planificación y preparación de un magnicidio? Por otro lado, ¿es Requesens un elemento que podría irse de la lengua en una circunstancia apremiante? Dejemos que los hechos y las palabras del propio dirigente de Primero Justicia vayan adelante.

 

Él tiene apenas 29 años, y tan solo siete de figuración pública, pero sus actuaciones y sus declaraciones permiten configurar un perfil muy claro de sus tendencias. Veamos:

 

Un bachiller democrático

Requesens saltó al mundo de la política nacional gracias a que ganó en 2011 las elecciones para la presidencia de la Federación de Centros Universitarios de la Universidad Central de Venezuela, donde cursaba estudios de Ciencias Políticas. Derrotó a otro personaje que también ha figurado luego en las filas opositoras, Diego Sharifker.

 

La plancha de Requesens se denominó Viva la U, pero tuvo el respaldo de Acción Democrática, partido en el que militaba originalmente. Esto llevó al secretario general de AD, Henry Ramos Allup a festejar eufóricamente porque “por primera vez en 53 años, la FCU sería dirigida por un adeco”.

 

Sin embargo, al ingresar a las ligas mayores de la política, el dirigente estudiantil (que no se ha graduado aún, según versiones de la Facultad de Ciencias Políticas y Jurídicas), se declaró agente libre y fue captado por Primero Justicia. Ramos Allup debe haberse molestado entonces por ese salto endógeno de talanquera, pero ahora ha de estar respirando aliviado.

 

Tal vez porque el cambio de partido requería también un cambio de imagen, el hasta entonces obeso Requesens (los practicantes del bullying le decían “Requesón”) se sometió a tratamientos que cambiaron drásticamente su peso y su apariencia.

Estudios guarimberos

Estaba Requesens como presidente de la FCU cuando el ala pirómana de la oposición puso en marcha el plan “La Salida”, que se prolongó durante varios meses de 2014 y derivó en la detención de Leopoldo López y una buena cantidad de dirigentes y militantes de los partidos opositores que protagonizaron hechos violentos. Allí se produjeron los primeros cruces de Requesens a la franja amarilla que hay entre la lucha democrática y la violencia, aunque al parecer fueron exclusivamente verbales.

 

Sus discursos de línea dura llamaron la atención de varios de los partidos que andan a la caza de liderazgos, lo que permitió que en algún momento cambiara la camiseta blanca de AD por la aurinegra de PJ. Igual, todo quedó en familia, pues luego de un período como concejal del municipio Baruta, fue candidato a diputado de la Asamblea Nacional por Táchira. Aunque los dirigentes regionales del estado andino se enfadaron mucho por la imposición de su candidatura, votaron por él en la avalancha electoral de diciembre de 2015.

 

Ascenso (económico) meteórico

No tenía aún tres meses como diputado a la AN cuando Requesens protagonizó un episodio que fue disfrutado al máximo por los chavistas y causó la indignación de los opositores honestos y trabajadores: se supo (mediante una conversación telefónica pinchada) que el joven maravilla había alquilado un gran apartamento en la costosa zona de Los Palos Grandes, pagando por adelantado el alquiler de dos años. Las estimaciones hechas entonces indicaban que solo para reunir tal cantidad, habría tenido que ahorrar su salario de parlamentario por tres años.

 

Fue en esos mismos días que el también novel diputado Freddy Guevara admitió sin rubores que el vehículo BMW en el que había empezado a desplazarse era propiedad de un empresario que, amistosamente, se lo había prestado. Muchos votantes de la MUD se preguntaron de dónde había salido esta generación de “aviones” en eso de conseguir prebendas personales y, al mismo tiempo, de bocones por su afán de presumirlas.

 

Graduación guarimbera

Llegó el año 2017 y Requesens pareció empeñarse en que Primero Justicia no se quedara fuera de la fiesta de la violencia que había prendido la trilogía satánica de Voluntad Popular, Vente y Alianza Bravo Pueblo. Por ello se le vio entre los principales instigadores de las acciones temerarias protagonizadas  en parte por jóvenes y adolescentes manipulados por esos partidos, y en parte por delincuentes comunes generosamente contratados para intervenir en los disturbios.

 

En una entrevista concedida en esos días, el diputado filosofó al respecto: “Los procesos políticos tienen actores y todos tienen sus roles. Por razones físicas o de edad, el mío es el de agitador”.

 

Una vez más, algunos opositores opinaron que el chico tenía la tendencia a hablar más de la cuenta y advirtieron que eso le iba a traer problemas graves.

 

En plena “hora loca”, los diputados, alcaldes y otros dirigentes contrarrevolucionarios (sobre todo los jóvenes) comenzaron a competir por el trofeo de la heroicidad en las acciones de calle. Requesens no quiso quedarse atrás, así que a principios de junio apareció repentinamente metido dentro de una alcantarilla al borde de la autopista Francisco Fajardo, en la zona donde los “manifestantes pacíficos” pugnaban por tumbar la cerca de la Base Aérea de La Carlota. En las redes circuló el video cuando fue ayudado a salir de la tanquilla. Nunca se vio al guardia nacional que lo arrojó en ella. Pequeños detalles de este mundo de la posverdad digital.

 

La escena se prestó para bromas. Hubo quien dijera que por fortuna, el muchacho había bajado de peso, pues de haberle ocurrido unos años antes se habría quedado atorado en la boca de la alcantarilla. En todo caso, le sirvió para ponerse a la par de Carlos Paparoni, quien había sido varias veces revolcado por los chorros de las ballenas de la policía, y de Freddy Guevara, quien solía aparecer como mariscal de campo de los chicos con escudos de cartón piedra.

Posgrado internacional

 

Convertido ya en una naciente esperanza blanca (aunque no adeca) de la oposición, Requesens fue a dar pelea también en espacios internacionales, donde se bate el cobre de las finanzas opositoras. No se sabe si por su vocación de agitador o por una estrategia política bien diseñada, se colocó en la parte más tremendista de ese espectro político.

 

En julio de 2017, mientras en Venezuela seguía la violencia opositora encendida para tratar de impedir la elección de la Asamblea Nacional Constituyente, Requesens se montó en el podio de un acto en la Florida International University de Miami, con lo más granado del antichavismo global y dio detallada cuenta de sus ideas para lograr una intervención extranjera contra Venezuela. La receta fundamental consistía en generar tal caos que el país se tornase ingobernable.

 

Aquí quedó confirmada su incontinencia verbal y se encendieron muchas alarmas.

 

Reprobado por violencia de género

Si el video de la alcantarilla no lo dejó tan bien parado como el creyó, peor aún fue el que se hizo viral en mayo pasado, en el que el diputado se enfrenta con varios guardias nacionales bolivarianos a las puertas del Palacio Federal Legislativo y tiene el mal tino de asestarle un poderoso puñetazo no a uno de los varones, sino a la única mujer que estaba en el grupo, la sargento segundo Surielis Padrón Blanco.

 

A pesar del “noble” trabajo de lavado de imagen que hicieron para él los medios más recalcitrantes de la derecha nacional y global, el repudio fue generalizado, incluso de las mujeres opositoras. El estudiante quedó reprobado en esta delicada materia.

 

Doctorado en magnicidio

Es posible que Requesens aún sea bachiller porque su carrera política se interpuso en la académica. Pero en las asignaturas de la violencia, nadie puede dudar que ha completado su doctorado con la participación que tuvo en el magnicidio frustrado contra el presidente Nicolás Maduro y casi  todas las altas autoridades del Estado venezolano.

 

Tras su detención, la oposición intentó montar su clásica narrativa épica, calificándolo como un mártir civil de la lucha contra la feroz dictadura. Pero, pocas horas después de su captura se ha difundido el video de sus declaraciones, en las que le atribuye la culpa a Julio Borges. Lo que comentan en las redes sociales es que también se doctoró como lengua floja.

 

(LaIguana.TV)