El general en retiro y excomandante del Ejército Nacional de Colombia (2006- 2008), Mario Montoya, se encuentra envuelto en graves acusaciones y en una investigación que lleva a cabo la Fiscalía neogranadina por casos de ejecuciones extrajudiciales, mejor conocidas como falsos positivos.

 

En un reportaje que presentó Noticias Caracol, se develó que la Fiscalía tiene informes respecto a las listas de muertes requeridas por el Alto Mando Militar con la finalidad de recibir ascensos, condecoraciones o permisos.

 

El ente judicial además cuenta con declaraciones de dos generales que tocan a Montoya, así como de informes de libros de componentes militares.

 

En un documento del 2006 titulado “Políticas del Mayor General Mario Montoya Uribe” se sintetizan las 23 líneas del funcionario castrense para enfrentar la guerra: “Las bajas no es lo más importante, es lo único”, “Los comandantes se evalúan por sus resultados”, “Permisos: resultados”, “Al buen comandante se le debe tener mucho respeto y un poquito de temor”.

 

Conjuntamente, se comprobaron las observaciones que los efectivos reseñaban en los libros de los batallones, entre otros, en los que plasmaron la política de bajas del general.

 

En este orden de ideas, Caracol Radio indicó que, por ejemplo, en el libro de la Cuarta Brigada ubicada en Medellín registraron para el 2016 lo siguiente: «El día lunes tenemos que presentar resultados al comandante del Ejército y hasta el momento no los tenemos”. «Exíjanle a su plana mayor y si no dan la talla, relévenlos». «Da pena una brigada que ha sido excelente en resultados operacionales y estamos reportando solo capturas».

 

Señaló el medio que aún cuando en las anotaciones se destacaron la claridad de estas maniobras, en otra información de la séptima división, que realizó el general Luis Roberto Pico, se mencionaron hechos crueles y “cálculos de muertos al deber”.

 

«A 31 de marzo de 2007, la mencionada unidad lleva como resultados operacionales 2 muertos en combate y 3 capturas. Tomando como referencia el año anterior, la unidad táctica lleva una diferencia de -17 muertos en combate», refiere una de las tantas acotaciones.

 

A este compendio de pruebas se añadió un radiograma del 6 de julio de 2017 que recogió los asuntos tratados en el programa radial del Comando del Ejército, del 28 de junio de ese año, en el que se apunta: “Ojo el celular nos está haciendo daño. La Fiscalía nos está investigando”.

 

Asimismo, los testimonios de los generales Jorge Arturo Salgado, y Gustavo Matamoros -activo el primero y retirado el segundo- especificaron la política del conteo de muertos establecida por Montoya: «La medición de los resultados era esa: la cantidad de muertos en combate (…) Muchas unidades que se vieron envueltas en falsos positivos, pues seguramente fueron objeto por esa presión de obtener resultados ante personas inescrupulosas», afirmó Salgado.

 

Mientras que el general Matamoros del mismo modo habló en la Fiscalía: «La política del general Montoya con respecto a los combates, a las bajas, era la disminución del enemigo (…) A Montoya le tenían pánico en el Ejército y las personas que nos le enfrentamos éramos muy poquitas».

 

Ante los descubrimientos, en octubre de 2008 Álvaro Uribe -quien era presidente- y su ministro de Defensa, Juan Manuel Santos, llevaron a cabo una purga militar en la que resultaron 27 oficiales y suboficiales retirados del servicio, y en la que se anexaron tres generales y 11 coroneles.

 

Montoya no salió en 2008; sin embargo, pasó en días posteriores al retiro, y -aún con los graves señalamientos- fue designado como cónsul en República Dominicana hasta julio de 2011.

 

Refierió el portal neogranadino que su caso estuvo parado. No obstante, se reactivó hace tres años.

 

(LaIguana.TV) 

 

 

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