El 2019 fue un año bastante positivo para el mercado de divisas. Pero ¿cuáles han sido las monedas más ‘exitosas’ del año y cuáles son las predicciones de los economistas para 2020?

 

Las monedas más fortalecidas

 

Pese a que hasta el 2018 el rublo ruso se había devaluado considerablemente, en 2019 mostró una dinámica impresionante y se ha fortalecido considerablemente: así, ahora el dólar se sitúa en 62 rublos, frente a los casi 70 rublos a principios de año.

 

Entre los factores que contribuyeron al fortalecimiento de la moneda rusa figuran el aumento de los precios del petróleo y las inversiones en la deuda pública de Rusia.

 

En 2016, la libra egipcia cayó desde las 8,8 hasta las 20 libras por dólar tras un intento fallido de las autoridades de conseguir la independencia financiera. No obstante, esto también ayudó a reducir el déficit comercial del país árabe y apoyar las exportaciones. 

 

En los últimos años, la moneda nacional de Egipto ha oscilado entre las 17 y las 18 libras por dólar, mientras que en 2019 su valor cayó hasta las 16 libras por dólar gracias al sector turístico y a la extracción de gas, además de a un aumento de transferencias de dinero dentro del país.

 

El yen japonés es una de las divisas clave del mercado mundial. En 2012, su tipo de cambio era de entre 75 y 85 unidades por dólar. Sin embargo, las autoridades niponas optaron por depreciar la moneda con el fin de apoyar las exportaciones, así que a finales de 2018 la divisa japonesa cotizaba a 114 yenes por dólar.

 

No obstante, en 2019 logró recuperar terreno hasta los 108 yenes por dólar. Cabe señalar que el yen es una de las monedas más estables, algo que lo convierte en un refugio seguro para los inversores.

 

La victoria de Volodímir Zelenski en las presidenciales ucranianas en abril pasado llevó al fortalecimiento sin precedentes de la grivna frente al dólar, que alcanzó el 15%. Así, antes de su investidura la moneda ucraniana se valoraba en 27 grivnas y bajó hasta los poco más de 23 grivnas por dólar para fin de año. El cambio de poder en el país ha atraído a los inversores extranjeros. Además, coincidió con el incremento de los activos de los países en desarrollo.

 

Las cotizaciones del dólar canadiense se vieron afectadas en el 2018 por una caída en los precios del petróleo. Sin embargo, a principios de 2019 los precios del crudo volvieron a la normalidad, algo que llevó a que el dólar canadiense se fortaleciese y cotizase a 1,29 por dólar estadounidense.

 

Los outsiders del año

 

Pese a la situación generalmente favorable en el mercado, algunos países no consiguieron fortalecer sus divisas nacionales debido a sanciones, guerras o crisis económicas.

 

A principios de diciembre, el tipo de cambio del rial iraní era de más de 42.000 riales por un dólar, mientras que en el mercado negro, ascendió a 114.000 riales. La depreciación de la divisa se debe a las sanciones económicas y políticas impuestas a Teherán por EE.UU., que limitan el acceso del país al mercado mundial. En otras palabras, Irán perdió la oportunidad de exportar el petróleo, lo que llevó a un déficit crítico en su presupuesto.

 

El dong vietnamita es la tercera moneda más barata del mundo: tiene un valor de 23.187 por dólar. El hecho es que el país asiático se encuentra en un período transitorio entre la economía centralizada y la de mercado. Sin embargo, los expertos coinciden en que la situación se va a normalizar en el futuro próximo.

 

Pese a que Indonesia es un país bastante desarrollado y económicamente estable, su moneda nacional —la rupia— tiene un tipo de cambio muy bajo. El precio de compra del dólar en dicho país se aproxima a las 14.000 rupias por dólar. En 2016, el Gobierno de Indonesia se vio obligado a emitir billetes de entre 1.000 y 100.000 rupias debido una inflación más alta de lo esperado.

 

Sierra Leona es un país africano y afectado tanto por guerras como por epidemias como el Ébola. Como resultado, un dólar cuesta alrededor de 9.700 leones sierraleoneses. 

 

¿Qué nos espera en 2020?

 

La moneda nacional rusa se convirtió, junto al real brasileño, en una de las divisas más prometedoras de las bolsas y los mercados internacionales.

 

En general los expertos se sienten optimistas en cuanto a los mercados en desarrollo. Los países con estos mercados persisten junto a tipos de interés muy bajos, lo que va a «inducir a los inversores a centrarse en los activos de alto rendimiento», destacó a Bloomberg Takeshi Yokouchi, de la inversora japonesa Sumitomo Mitsui DS Asset Management. No obstante, la situación en el mercado mundial podría cambiar tras las presidenciales en EE.UU.

 

En cuanto al euro, también podría traer sorpresas y salir reforzado un 5% en 2020, pasando de los 1,12 dólares actuales hasta los 1,16 dólares, según previsiones del agente de bolsa estadounidense Morgan Stanley. Por su parte, los bancos ABN Amro NV y Commerzbank AG opinan que podría aumentar hasta 1,14 dólares por euro para finales de marzo, si se estabiliza la situación económica en la región y llega el fin de la incertidumbre acerca del Brexit.

 

En lo que respecta a la propia libra esterlina, también tiene buenas posibilidades de fortalecer sus posiciones tras la posible salida del Reino Unido de la UE. Casi todo el 2019 la moneda británica estaba bajo presión por la incertidumbre, pero ahora que todo se ha vuelto más claro, cualquier informe sobre la salida del reino de la UE respaldará a la libra, pronostican los especialistas.

 

El crecimiento del dólar australiano, a su vez, depende de las perspectivas económicas de China, algo que está directamente relacionado con el posible fin de la guerra comercial entre Pekín y Washington.

 

Los expertos coinciden en que de esta manera la moneda australiana podría convertirse en una de las divisas más prometedoras del planeta.

 

(Sputnik)

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