La elección de miembros disidentes de la oposición en la junta directiva de la Asamblea Nacional, encabezada por Luis Parra, ha significado un revés para la estrategia del Gobierno de Estados Unidos por derrocar al presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro, reveló un artículo de la página World Polítics Review.

 

«Fue otro golpe a una política estadounidense que hasta ahora no ha logrado desalojar a Maduro«, mientras que «los miembros de la oposición venezolana y sus partidarios temen que pierda por completo el interés en ellos», señala el texto.

 

Ante este panorama, «Maduro se ve aún más fuerte hoy, mientras que la oposición está luchando por mantener el control de la Asamblea Nacional, un organismo que se ha mantenido como su último reducto a pesar de que ha perdido gran parte de su poder bajo Maduro».

 

Cabe destacar que pese a todas las agresiones y las severas medidas unilaterales que han sido impuestas sobre el Gobierno Bolivariano, hoy el presidente constitucional Nicolás Maduro «se ve más fuerte» y un reflejo de esto ha sido el apoyo que ha recibido de los gobiernos de izquierda de América Latina, agrega el portal.

 

«A nivel internacional, la coalición anti-Maduro en América Latina se ha visto afectada por elecciones en Argentina y México, donde los gobiernos de izquierda favorecen el diálogo con Maduro, en lugar de tratar de aislarlo o expulsarlo«, reseña el artículo. 

 

Estrategia electoral de Trump

 

Asimismo, en el portal se indica que para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, Venezuela seguirá siendo una prioridad de política exterior hasta las elecciones presidenciales del país norteamericano a celebrarse el próximo 3 de noviembre.

 

El mandatario estadounidense no ha desmayado en su atención a la nación venezolana, pese a sus derrotas, porque la ha utilizado como una estrategia para su reelección en las venideras elecciones presidenciales. 

 

«Como Trump ha tratado de describir a los demócratas como ‘socialistas’, el colapso económico de Venezuela sirve como una taquigrafía útil, aunque groseramente engañosa, del destino que, según él, aguarda a Estados Unidos si los demócratas ganan. Es un mensaje que la campaña de Trump espera que funcione bien entre los votantes latinos clave en Florida e incluso entre los votantes con poco conocimiento de las complejidades de esta crisis», agrega el artículo. 

 

En este contexto, un sector de la oposición confía en que el resultado de las elecciones en EEUU garantizará que «Venezuela reaparezca en la política exterior estadounidense y los radares políticos en 2020«.

 

(AVN)

 

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