El comercio formal e informal del país se ha dado a la tarea de no recibir los  billetes de dólares  que estén en mal estado, así presenten un mínimo daño se rehúsan a aceptarlos, lo que genera que los ciudadanos  deban buscar alternativas para gastarlos y no perder el dinero.

 

De acuerdo con un reportaje que realizó el diario 2001, un comerciante que labora  en el boulevard  y mercado de Catia manifestó que el recibimiento de dólares estropeados es una situación que será habitual, hasta que sean completamente acopetados, ya que no hay una entidad bancaria que emita dólares de un cajero.

 

“Acá los cajeros automáticos no dispensan dólares, la gente que los trae si pasan por las fronteras terrestres los traen escondidos por miedo a que se los quiten y algunos se dañan, pero igual eso es dinero y el comerciante que tiene posibilidades de viajar los acepta y se los lleva y afuera los cambia o los usa normal”, declaró el dueño del negocio.

 

Según el medio, a partir de esta “modalidad del cambio o depósito de billetes fuera de las fronteras nacen negocios”, por ejemplo, como el que lleva a cabo un buhonero que mencionó que esa maniobra forma parte de su trabajo, es decir, cambiar las divisas dañadas por otras que estén en mejor estado y darle uso en Venezuela.

 

La exigencia de algunos llega hasta exigir que el dólar no esté rayado, rasgado, arrugado, entre otros.

 

En el trabajo periodístico se detalló que en el mencionado sector de Catia es más dificultoso comercializar con las divisas, porque los vendedores informales y propietarios de establecimientos no reciben  billetes deteriorados.

 

“El problema de recibir esos dólares en mal estado es que luego cuando van a reponer mercancía los proveedores no aceptan esos billetes y te ponen mil excusas, entonces uno tiene que ir a un bodegón a malgastar la plata para no perderla porque esa gente sí acepta todos los billetes”,  declaró un buhonero  y citó el 2001. 

 

(LaIguana.TV) 

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