En Singapur, una pareja no pudo asistir a su propia boda por temor a ser portadores del coronavirus, pero organizó una teleconferencia en directo para acompañar a sus invitados durante la recepción, informa la prensa local.

 

La pareja había estado recientemente en la provincia de Hunan que limita con Hubei, cuya capital, Wuhan, es el epicentro del coronavirus 2019-nCoV, que ya se ha cobrado la vida de 426 personas en China, mientras que más de 20.400 se encuentran infectadas. Los novios regresaron a Singapur el 30 de enero y su boda estaba programada para el 2 de febrero, pero sus planes comenzaron a desmoronarse.

 

Por un lado, Singapur impuso restricciones de viaje a las personas que hayan estado en China continental en los últimos 14 días, y a los padres de la novia, de nacionalidad china, se les negó el ingreso a territorio singapurense. Ante el temor de haber sido contagiados con el coronavirus, los novios decidieron voluntariamente imponerse una cuarentena e intentaron posponer el banquete que habían reservado en un hotel.

 

«Sabíamos que muchos de nuestros huéspedes estaban preocupados. Hablamos con los responsables del hotel para posponer el banquete, pero no pudimos llegar a un acuerdo», dijo el novio. En el salón donde se celebró la recepción se instaló una pantalla gigante, a través de la que los recién casados pudieron hablar, interactuar y hacer brindis con sus invitados.

 

(RT)

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