A juicio del filósofo y comunicador venezolano Miguel Ángel Pérez Pirela, es necesario que tanto los gobiernos como los pueblos se replanteen el contrato social, para que haya un equilibrio entre los individuos que conforman una sociedad.  

 

Así lo aseveró durante la transmisión de la edición 73 de su programa Desde Donde Sea, que se emite a través de las redes sociales y en el que, nuevamente, lamentó los estragos que está generando el coronavirus en distintas partes del mundo.

 

A su juicio, esta pandemia puede convertirse en una oportunidad para generar una nueva sociedad, y nuevos individuos que piensen más en el colectivo y no en lo individal.

 

Pérez Pirela destacó que el coronavirus ha dejado al descubierto las fallas de un sistema que dejó de pensar en el bienestar social, para centrarse en el bienestar de unas pocas personas. Situación esta que ha llevado a muchas naciones desarrolladas a padecer de una verdadera crisis sanitaria.

 

“Antes del Covid 19, durante las últimas tres décadas plantear un sistema sanitario estatal era como mentarle la madre a alguien”, aseguró, al tiempo que precisó que “los privatizadores decían que eso es comunismo”.

 

De repente oímos al presidente de Francia, Emmanuel Macron, decir que ‘quizás nosotros pecamos al quitarle la subvención a la salud pública’, y dice que hay que plantear una salud pública robusta que pueda hacer frente a una pandemia de este tipo”, apuntó.

 

En este sentido, hizo referencia al sistema que se aplicó años después de finalizada la Segunda Guerra Mundial.

 

“Muchos de los sistemas de salud que heredó Europa algunos decenios después de la Segunda Guerra Mundial estaban sostenidos sobre la concepción de un Estado social de bienestar, un Estado beneficiador de sus ciudadanos, un Estado que se encargaba de aspectos fundamentales de la vida como la salud y la educación. Con el fin de la historia de Francis Fukuyama, gente como Margaret Thatcher, George Bush, Augusto Pinochet, dijeron que era el momento de empezar a relativizar al Estado. Si nosotros relativizamos el Estado está bien, en nombre de las libertades individuales, pero el problema es que la mayoría de los individuos no son precisamente Bill Gates, no son un Rockefeller, la mayoría de los individuos de una sociedad trabajan y están invirtiendo su salud. El burgués no invierte su salud para trabajar, el ciudadano de a pié si lo hace”, aseguró.

 

Recalcó que de no haber Estados de bienestar sino de Estados débiles, el resultado será que los ricos tendrán cada vez más beneficios en salud y educación que los pobres.

 

“Allí la importancia de la concepción del Estado. El Covid 19 nos ha hecho pensar, entender, plantear la posibilidad de reinventar formas nuevas de acuerdo social, de contrato social, donde lo social se coloque como el valor fundamental para que haya un equilibro entre los individuos que forman una sociedad”, aseveró.

 

El también escritor puso como el ejemplo las prácticas que ha implementado en las últimas semanas el régimen de Estados Unidos, de robar tapabocas y otros implementos médicos a naciones europeas, lo que calificó como una evidencia de que ese es un Estado que “no puede garantizar a sus ciudadanos bienestar”.

 

“Si a esto le sumamos que las guerras que se prevén para los próximas años son guerras biológicas, nos damos cuenta que esta reflexión que estamos haciendo sobre el Estado que nos pueda proteger, ya no es una discusión estéril, ya no es una postura graciosa, es una necesidad. Si nosotros no nos damos cuenta que este Covid 19, que nos llegó de manera tan inesperada, nos está dando un mensaje de nuevas formas de organización, de estructuración, vamos a tener muy malas noticias”, afirmó

 

Para él, los principales aspectos que se deben colocar sobre el tapete son: El repensamiento del contrato social y el pensamiento.

 

“De nosotros va a depender sí este orden mundial lo van a decidir desde las grandes esferas del poder o somos nosotros, como pueblos organizados, como individuos pensantes. La sociedad en la que vivimos es una sociedad que va contra el pensamiento, es una sociedad de lo banal, de lo superficial”, agregó.

 

Sobre este aspecto, fue tajante al señalar que “en esta sociedad de lo banal, donde el pensamiento es descartado, donde el que más lanza bombas y el que más tiene dinero es el que manda, dejó de lado la importancia del cuerpo humano, de la corporeidad. Este Covid 19 nos ha hecho un llamado a vernos al interior y el primer altar que nosotros tenemos en nuestro cuerpo. Poco respeto tienen por el cuerpo, por la corporeidad, aquellos que dicen que hay que abrir la economía lo más pronto posible”.

 

Indicó que esta pandemia está abriendo al mundo la posibilidad de “repensarnos como seres humanos, repensarnos como sociedad. Esta es una de las lecciones fundamentales del Covid-19”.

 

Se refirió también a lo ocurrido en materia petrolera cuando el petróleo estadounidense llegó a valer menos cero dólares, hecho que calificó como un lunes y martes negro.

 

“Hoy (martes 21 de abril) el petróleo se cotizó en -4.51 dólares y al final del día cayó a -16. ¿Qué está pasando?, que los depósitos de petroleros están llenos y los productores se ven obligados a pagarle a los compradores para que lo recolecten”, dijo.

 

Este planteamiento lo llevó a su tesis inicial: “Se debe pensar la producción desde otra perspectiva y debemos pensar al ser humanos desde otra perspectiva, para dignificar al trabajador, y que ese trabajador, evidentemente, va a poder ejercer de mejor manera su función”.

 

(LaIguana.TV)

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