Este lunes 27 de abril, en medio de una jornada con abundante información nacional e internacional, el filósofo y analista político Miguel Ángel Pérez Pirela disertó en la edición número 77 del programa Desde Donde Sea acerca del impacto de los últimos anuncios del Ejecutivo Nacional en materia económica, contextualizándolos con los aspectos geopolíticos que hoy signan el mercado petrolero. 

 

Esto sirvió de punto de partida para analizar los desafíos que impone la pandemia de coronavirus en distintas naciones, que ya empiezan a decretar el fin de las medidas de confinamiento en aras de reactivar sus economías, pese a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) ha advertido que una interrupción inoportuna de las cuarentenas puede traducirse en rebrotes de la enfermedad, que golpearían todavía más la esfera de la producción. 

 

Incremento del salario mínimo en Venezuela en medio de un espiral especulativo y de una caída de los precios del petróleo

 

Pérez Pirela se refirió más reciente incremento salarial decretado en el país y que entrará en vigor el venidero 1 de mayo. En ese sentido, aludió a la fuerte polémica que acompañó el anuncio, toda vez que durante las últimas semanas se ha presentado un importante espiral especulativo asociado al precio de los alimentos y otras mercancías esenciales. 

 

A su parecer, se trata de una suerte de espada de Damocles, que muestra como inconveniente cualquier decisión respecto al incremento del salario: «¿Se aumenta o no se aumenta el salario? Si se aumenta el salario, es malo; si no se aumenta lo necesario, también es malo», puntualizó. 

 

En todo caso, para él siempre será mejor aumentar el salario que no hacerlo, pero para que la decisión tenga algún impacto, deben respetarse los precios acordados y «mantener viva la cadena de distribución» para evitar el acaparamiento, mas si esas dos condiciones no se satisfacen, «nos quedaremos sin el chivo y sin el mecate». 

 

El riesgo, en opinión del experto, es que acontezca lo que ya ha pasado tantas veces: que la minoría que fija los precios especulativos, acabe por duplicar, triplicar y hasta cuadriplicar el precio de venta de los productos esenciales y se restrinja todavía más su acceso. 

 

Este aumento salarial va aparejado con otras medidas, como las que anunció el Vicepresidente Sectorial de Economía y recién designado ministro de Petróleo, Tareck El Aissami, entre las que destacan «un acuerdo significativo entre todos los sectores productivos del país», que fue rubricado por todos los agentes para fijar los precios, en bolívares y en petros, de 27 productos, si bien la lista todavía no es pública. 

 

El comunicador aprovechó la ocasión para criticar la actuación de algunos medios y periodistas, que «con poca seriedad, ya han publicado listas falsas», contribuyendo, desde su punto de vista, a crear zozobra en la población, cuya principal preocupación, aparte de resguardar la salud, es adquirir los alimentos. 

 

Resumiendo, el ingreso mínimo mensual quedó establecido en 800.000 bolívares, de los cuales 400.000 corresponderán al salario mínimo y otro monto equivalente al bono de alimentación. Asimismo, el decreto abarca el aumento de las pensiones y jubilaciones y de los bonos gubernamentales, así como el ajuste de las tablas salariales de la administración pública. 

 

En relación con el debate, tras la insuficiencia del aumento que señalaron usuarios durante la transmisión, el analista explicó que el problema no residía exclusivamente en el incremento salarial, sino en el aumento especulativo del que son presa las mercancías esenciales, por lo que impera que se anuncien «los precios reales de los 27 productos». 

 

No obstante, en su parecer, la comprensión de estos asuntos requiere de insumos macroeconómicos adicionales, así como el manejar las características de la economía venezolana, que es, rememoró, altamente dependiente del petróleo, que hoy se cotiza muy por debajo de su costo de producción. 

 

Por un lado, la pandemia de coronavirus ha contraído la demanda mundial de curdo y los países productores ya no tienen espacio para almacenarlo, por lo que prácticamente estos han de pagarle a los compradores para que lo transporten a destino. Ello sería, en su opinión, lo que explica la caída del precio del crudo WT, que durante la jornada perdió el 23% de su valor, aunque había iniciado cotizándose a 12,83 dólares por barril. 

 

Por otra parte, está el innegable bloqueo económico que pesa sobre Venezuela. «¿Cuál es el mecanismo empleado contra la República Bolivariana de Venezuela?», se preguntó, para responderse: «hacernos morir de hambre», aprovechando esta caída de precios. 

 

Pero no solo. A esto, en su parecer, hay que añadir «la jugada macabra de Arabia Saudita», el rol de Rusia y el negocio del fracking, entre otros aspectos, pues aunque existe «la intención manifiesta de arrodillar a Venezuela», no es posible interpretar temas económicos del país, sin considerar estos temas de «geoestrategia mundial».

 

Las discusiones que nos impone la pandemia

 

1.-Cambio de modelo energético

 

Justamente al referirse al la situación del mercado petrolero, Pérez Pirela señaló que el coronavirus ha puesto sobre el tapete la discusión acerca del tipo de energía que necesitamos y en ese orden de ideas, mencionó los comentarios del millonario Bill Gates, que apuesta por el abandono de la energía fósil, en pos de la energía nuclear. 

 

«¿Qué pasaría si se crea un nuevo tipo de producción de energía nuclear con nuevo tipo de elementos innovadores?», inquirió, y comentó que la que ahora conocemos, data de la década de 1940 y no está ajustada a los controles que ahora puede ofrecer la tecnología. 

 

Por otro lado, también están las llamadas «energías verdes», como la eólica, que aunque respetuosas del medio ambiente, no permiten hacer la vida. 

 

De modo tal que, a su juicio, la pandemia de nos alcanza «en medio de una guerra energética», por lo que después de que ésta se controle, será necesario discutir a qué esquema energético se adaptará la humanidad, toda vez que el que se sustenta en combustibles fósiles ya muestra evidentes signos de agotamiento.  

 

2.- Estados Unidos: entre la crisis social, el coronavirus y la campaña electoral de Donald Trump

 

Para el filósofo, en los Estados Unidos convergen todas las circunstancias antes descritas, relativas al impacto económico de la pandemia y al paradojal modelo energético que impera en el mundo. Ilustró su apreciación comentando que buena parte de los 26 millones de desempleados en ese país, hace colas dentro de sus vehículos para acceder a subsidios de alimentos, lo que muestra que, contra todo sentido común, el precio del combustible es mucho menor al precio de la comida. 

 

En medio de tal situación se desarrolla la carrera presidencial, en la cual, según una encuesta difundida por la cadena Fox, al presidente Donald Trump no parece estarle yendo nada bien, pues al presentar las intenciones de voto en los estados de Florida, Michigan y Pennsylvania –en tanto, quien gana en esas entidades, se hace de la presidencia–, Joe Biden, contendor de Trump afiliado al Partido Demócrata, le supera en todos los casos, en Florida, por tres puntos; en Michigan y Pennsylvania, por ocho.  

 

Para el experto en comunicación política, estos resultados están directamente relacionados con la incapacidad manifiesta de Trump para gerenciar y gestionar una crisis, rozando incluso los terrenos del ridículo, pues durante el fin de semana, colaboradores, científicos e incluso dueños de empresas de limpieza, tuvieron que apresurarse a desmentirlo, luego de que el mandatario sugiriera inyectarse desinfectante por vía intravenosa para curar el coronavirus. También recomendó, sin ningún fundamento, la exposición a rayos ultravioleta para sanar la infección.

 

El resultado de su irresponsabilidad ya se hace notar. Pérez Pirela comentó que un matrimonio de Arizona, siguiendo un consejo previo de Trump, ingirió un compuesto derivado de la hidroxicloroquina. El hombre falleció y su esposa está grave.  

 

Esta sucesión de desaciertos, de acuerdo con informaciones que ya empiezan a hacerse públicas y a las que aludió el también director de La Iguana.TV, indican que incluso miembros de su entono más cercano, se están alejando del presidente, «pero él continúa en su testaruda campaña de polémica, para ver cómo remonta su popularidad». 

 

Y en esa misma apuesta de acciones polémicas, hoy trascendió que había conversado con el presidente francés, Emmanuel Macron –quien le debe su llegada al Eliseo a Trump, luego de que éste organizara un gran lobby entre banqueros, círculo al cual pertenece el político galo–, para reestructurar la OMS, como que si fuera propiedad de alguno de los dos. 

 

3. Las cuarentenas se relajan: ¿Se cumplirán los escenarios de la OMS?

 

Nuevamente, Miguel Ángel Pérez Pirela se refirió al relajamiento de las medidas de confinamiento que ya algunos países están poniendo en marcha o que lo harán en los próximos días, aunque estén lejos de controlar la pandemia, como es el caso de los Estados Unidos, que por tercera semana es el epicentro de la infección. 

 

En este orden de ideas, informó que en el estado de California se abrieron las playas y, al poco tiempo, unas 40.000 personas las abarrotaron. Algo similar está sucediendo en la ciudad de Miami, que anunció la apertura de barberías y salones de belleza durante los próximos días. «¿Es una necesidad abrir salones de belleza y barberías o es una necedad? Más bien es una necedad, porque mañana los Estados Unidos habrá llegado al millón de infectados», cuestionó. 

 

Las cifras de la pandemia en ese país y en el resto del mundo, a su parecer, deberían resultar orientativas acerca del curso que ha de seguirse durante las próximas semanas. 

 

El mundo superó hoy los 3 millones de infectados por el SARS-CoV-2 y 955.000 casos están en Estados Unidos. En la lista siguen España e Italia; el primero con 225.000 casos positivos y, el segundo, con 200.000. Continúan la lista Francia, que registra más de 165.000 pacientes y atraviesa una dura situación, pues los enfermos de más de 60 años no se les garantiza la hospitalización ni el acceso a los respiradores; Alemania, con más de 160.000 y Reino Unido, que ya superó los 150.000.  

 

Las cifras de fallecidos a causa de la Covid-19 tampoco son alentadoras. Solamente en Estados Unidos han perecido más de 50.000 personas, mientras que en España, Francia y Reino Unido reportan más de 20.000 decesos y la cifra de recuperados, aún es suficientemente baja: unas 270.000 personas.  

 

Pese a eso, algunos estados en EE.UU decidieron abrir locales y balnearios desde el pasado viernes 24 de abril y, en la Unión Europea, la República Checa decretó la apertura de los comercios desde el fin de semana e Italia lo hará a partir del 4 de mayo.

 

El productivismo, en la opinión de Pérez Pirela, orienta todas estas decisiones y explica las ganancias de ciertas trasnacionales farmacéuticas, aún en medio de una pandemia, como ocurrió con la alemana Bayer, que solamente durante el primer trimestre de este año, reportó beneficios por el orden de los 1.630 millones de dólares, si bien su filial estadounidense, Monsanto, enfrenta decenas de demandas judiciales por el uso de gliofosfato. 

 

Esta convergencia entre productivismo y lucro a partir de la enfermedad, que deja de lado a los seres humanos, obedece a estrategias de biopoder –el poder de gestionar la vida de grupos humanos– que pueden ejercer ciertas empresas y ciertos Estados. 

 

De allí que dichas trasnacionales se especialicen en diseñar medicamentos para tratar «las enfermedades del Norte del mundo», porque «las del Sur» no son rentables. 

 

Considera que la discusión fundamental se organiza en torno a dos preguntas: «Qué impacto puede tener mantener cerrados ciertos sectores?» y «¿cuál es el impacto sobre la vida abrir algunos?» y por eso estimó pertinente citar la advertencia de la OMS: «Un levantamiento prematuro de las medidas de confinamiento, puede causar un impacto mayor en la economía».

 

Para ejemplificar, recordó el caso de Colombia, en el que su presidente, Iván Duque, cediendo a las presiones de los sectores comerciales e industriales, prevé el fin de la cuarentena para los próximos días, aunque la pandemia está completamente descontrolada, haciendo estragos en cárceles y zonas deprimidas del país, e impulsando el regreso masivo de venezolanos. 

 

«Al final, la OMS está advirtiendo nuevamente que si ustedes ponen la economía por encima de la vida, cuidado y no se quedan sin economía, porque si hay un rebrote, éste paralizará por un tiempo más largo la economía», dijo.

 

Asimismo, insistió en que algunas naciones europeas parecen no haber aprendido nada y pese a la gran tragedia que aún viven, anuncian la reapertura de la vida en sociedad, bajo el alegato de que los casos están bajando y que no son el epicentro. 

 

Por su lado, la Organización Mundial de la Salud no cesa de advertir acerca de los riesgos que supone este escenario, y hoy su director declaró en una rueda de prensa que «el mundo tenía que haber escuchado cuando lanzamos a los cuatro vientos la emergencia mundial, el 30 de enero». Entonces, fuera de China se contaban 80 casos y en este momento hay tres millones, remató. 

 

Lecturas sugeridas

 

Este lunes, Pérez Pirela culminó la emisión sugiriendo a la audiencia la lectura de dos libros de autores venezolanos y de un clásico de la Filosofía Política francesa. En el primer caso, se trata del libro «La máscara del poder: del gendarme necesario al demócrata necesario», del intelectual Luis Britto García. El segundo, «Humor con humor se paga», corresponde a una compilación de textos humorísticos de la pluma de representantes del género en el país; mientras que el tercero es «Viajes», escrito por «Alexis de Tocqueville». 

 

(LaIguana.TV)

 

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