El autoproclamado Juan Guaidó recibió por orden de un juez británico el control de las 31 toneladas de oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra, pero Guaidó no lo usará para ayudar a los venezolanos.

Como ningún banco central se puede quedar con las reservas de oro de otra nación -y esto es un hecho conocido por todos- Reino Unido apeló durante unos meses por hacerse el que no tenía muy claro quiénes son las autoridades de Venezuela, pero finalmente, concedió al diputado Juan Guaidó el control de las reservas venezolanas, aun cuando ninguno de los funcionarios que designó como supuesta junta directiva ad hoc del Banco Central de Venezuela (BCV) vive en Venezuela.

A mediados de mayo de 2020, el Gobierno constitucional de Venezuela, encabezado por Nicolás Maduro, había solicitado a Inglaterra vía BCV, que se vendiera parte del oro y los fondos fueran entregados al Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) que se encargaría de administrar los recursos y gestionar la compra de suministros médicos para luchar contra el Covid-19 en Venezuela.

Guaidó escribió dos cartas para evitar esa transacción y la Corte de Primera instancia de Inglaterra, falló a su favor. Venezuela apelará la absurda decisión, pero Inglaterra queda constituida como una nación que no es de fiar, que pasó de poseer bóvedas que destacaban por su seguridad a entregar cordialmente la reserva de otras naciones a particulares.

Además de pagar favores políticos, ¿cuál sería el destino del oro en manos de Guaidó? Guaidó tiene una deuda con el Reino Unido desde 2019 cuando su gobierno le reconoció como supuesto presidente interino de Venezuela.

Además de pagar los favores políticos concedidos en 2019 ¿a dónde creen los venezolanos y venezolanas que pararía el oro en manos de su equipo? En junio de 2020 la representante de Guaidó en Londres e Irlanda, Vanessa Neumann, dijo que “conociendo a los británicos, sería mejor que ese oro se quede resguardado aquí (en Inglaterra) hasta que hayan elecciones justas y libres, en vez de transferir el control de los activos directamente a Guaidó”.

Esto concede un aliento, hasta cierto punto, si tomamos en cuenta el prontuario de corrupción que caracteriza a Juan Guaidó sin siquiera ser presidente de una nación.

“El Cucutazo”

Este es el nombre que recibe el entramado de corrupción y único resultado del fallido ingreso de falsa ayuda humanitaria y el concierto Live-Aid celebrado en la frontera colombo-venezolana en febrero de 2019.

Esos días, la oposición liderada por Guaidó desperdició esfuerzos de EEUU, Canadá, Alemania, Suecia, Argentina, Chile, Colombia, Puerto Rico, la Comisión Europea, y del multimillonario Richard Branson, al conocerse que los fondos recaudados para ser invertidos en alimentos y medicinas, jamás llegaron a manos de los venezolanos.

Sumemos que los militares que desertaron al ejército venezolano, fueron posteriormente abandonados o utilizados para planes mercenarios ejecutados en mayo de 2020 y que tras su fracaso, también fueron dejados a su suerte.

Oposición Made in Usa

Si pensamos un poco en el destino de los fondos del oro venezolano que Inglaterra ha conferido a Juan Guaidó, tenemos que recordar el derroche de casi 467 millones de dólares que desde 2017 la USAID ha suministrado a la oposición venezolana en concepto de «ayuda humanitaria» y que sólo se ha visto invertido en giras internacionales, lobbys diplomáticos y compra de bienes en el extranjero que ejecutan sus funcionarios.

Tal parece que un dirigente con tales antecedentes merece todo el respeto y reconocimiento de Inglaterra y la ruptura de todo marco legal ¿qué pensarán las naciones que tienen en sus bóvedas sus reservas?

El oro no será para Maduro pero tampoco para los venezolanos

En Venezuela, si en algún momento, el sector de la oposición que se identifica con Juan Guaidó, llegó a pensar que el diputado quería el poder para garantizar ayudas humanitarias o resolver la crisis de los venezolanos dentro o fuera de Venezuela, que la verdad sea dicha por sus funcionarios: luego de conocer el dictamen de la corte británica, Vanessa Neumann aseguró que no creía que los fondos provenientes del oro fueran destinados para atender la crisis por el coronavirus, “no es una cuenta corriente para aprovecharlo para una crisis temporal”, aseguró esta coach internacional del despojo que desde 2019, se sabe que negocia el Esequibo para conseguirle el paso a Miraflores a Juan Guaidó.

Después del robo de Monómeros, Citgo y ahora el oro venezolano en Inglaterra, en Venezuela muchos se preguntan por qué aún Juan Guaidó no está detenido por traición a la patria, por robo de activos, por contratación de mercenarios para planes de invasión y caos, entre otros delitos, la interrogante queda abierta, seguida de puntos suspensivos.

(LaIguana.TV)

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