Uno de los datos más relevantes que entregó el diario británico The Mirror sobre la autopsia del cantante tiene que ver con las especulaciones que se han hecho siempre alrededor del tono de piel del «Rey del pop».

«Su cuerpo también estaba manchado con áreas de piel clara y oscura, lo que confirma que sí padecía vitíligo», dijo el periódico en su sitio web, constatando así las razones que el intérprete de «Thriller» siempre esgrimió sobre el cambio de color de su piel en relación con la despigmentación que causa dicha enfermedad.

El informe de la autopsia de 2009 sobre el que The Mirror publica detalles desconocidos hasta ahora también revela «varias cicatrices y heridas misteriosas en todo el cuerpo» del cantante. Estas tendrían que ver, según el medio inglés, con cirugías y «procedimientos cosméticos extraños» que el artista mantenía en secreto y hasta con «una lucha desesperada por salvar a Jackson después de que lo encontraron inconsciente en su casa».

Respecto a las intervenciones estéticas que quedaron al descubierto en la autopsia, de acuerdo con el medio, se evidencian «2 cicatrices quirúrgicas detrás de las orejas y 2 más a cada lado de las fosas nasales».

El diario también señala que entre los nuevos hallazgos se encontró que el músico estadounidense se había tatuado los labios de color rosa, y que sus cejas y la parte delantera de su cuero cabelludo eran tatuajes negros.

Sobre las señales de golpes halladas en el pecho y respecto a sus costillas rotas, The Mirror dice que esto tiene que ver con los intentos de los paramédicos por «resucitarlo» luego de que fuera encontrado sin signos vitales en su casa de Los Ángeles, California, el 25 de junio de 2009.

Además, «las rodillas y espinillas de la estrella estaban misteriosamente magulladas y tenía cortes en la espalda, lo que sugiere una caída reciente», añade el periódico británico.

Según el diario, en la autopsia de Jackson también se encontró que «no había nada más que pastillas parcialmente disueltas en el estómago después de haber sobrevivido con solo una pequeña comida al día».

El medio de comunicación detalla también que en el cuerpo del artista se encontraron heridas y marcas de pinchazos, puntualmente en sus brazos, caderas, muslos y hombros, al parecer de las drogas que el músico se inyectaba para superar los males y dolores que lo aquejaban.

The Mirror recuerda precisamente que Michael Jackson, obsesionado por su privacidad y avergonzado por «callos agonizantes y una infección micótica» en sus pies, desarrolló una adicción a los analgésicos para tratar dichos problemas que hacían parecer que “su piel se estaba pudriendo”.

El rotativo inglés finalmente confirma lo revelado por el documental «Killing Michael Jackson» (2019), también respecto a la autopsia del «Rey del pop», sobre la calvicie que este padecía y que lo habría llevado a usar una peluca desde 1984 cuando su cabello se incendió y sufrió quemaduras de segundo y tercer grado durante la grabación de un comercial.

“Mirando su cuero cabelludo, la parte superior de su cabeza había quedado severamente marcada. […] Casi ningún pelo en los costados. A lo que parecía en público con el cabello suelto, eso era un poco diferente”, dijo a la película Scott Smith, un detective del Departamento de Policía de Los Ángeles, citado por The Sun.

(Pulzo)

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