Este jueves, el gobierno de Iván Duque anunció que se reactivará una brigada militar estadounidense en territorio colombiano para cumplir labores de «asesoría y entrenamiento» contra el narcotráfico, reporta la Agencia France Press (AFP). 
 
La decisión desconoce un fallo judicial previo, en el que se ordenó el cese inmediato de las operaciones de la fuerza militar extranjera, toda vez que, de acuerdo con la Constitución de ese país, esta clase de acciones requiere autorización explícita del Senado, un paso que los proponentes obviaron.
 
Para cumplir con el acuerdo suscrito con Washington, el ministro de Defensa, Carlos Holmes Trujillo, informó que el Ejecutivo había recibido una carta en la que 69 senadores daban «el visto bueno» a estancia y operación de efectivos militares estadounidenses en Colombia. 
 
Según Holmes Trujillo, «el gobierno cumplió así con lo que le exigió la justicia y aclaró al Parlamento que la brigada presta tareas de cooperación y no supone un tránsito de tropas extranjeras», indica AFP.
 
Empero, esta reactivación de funciones, que de acuerdo con el responsable, data del 20 de junio, ha sido criticada duramente por la oposición, especialmente por el senador Iván Cepeda Castro, quien acusó al ministro de «prevaricador» y cuestionó el procedimiento, pues en su criterio, una misiva no es sustituto del procedimiento establecido en la Carta Magna. 
 
El senador indicó que Holmes Trujillo, «al burlar la decisión de un juez de la República sobre presencia de tropas de Estados Unidos en Colombia (…) ha violado la ley y la Constitución», lo que lo convierte en «un prevaricador», un asunto que le obliga a actuar «en consecuencia».
 
 
«Hay una decisión judicial que obliga que las tropas estadounidenses que están en Colombia no realicen ningún tipo de actividad, ya que el Senado en pleno, no a través de cartas ni de ningún otro procedimiento informal sino cumpliendo los requisitos de la Constitución examine esa presencia y tome una decisión», dijo Cepeda en un video difundido a través de Twitter.
 
Asimismo, comentó que el fallo judicial, que fuera impugnado por Duque, «está actualmente en el Consejo de Estado para una nueva decisión», por lo que carece de sustento «que a través de una carta de congresistas, pretendan que eso reemplace lo que dice la Constitución sobre ese procedimiento, que es parte de las garantías para soberanía nacional». 
 
De su lado, el gobierno colombiano aduce que esta cooperación forma parte de la lucha antinarcóticos y que pretende poner fin al «rebrote de violencia en algunos puntos del país, donde han muerto 39 personas en varias masacres» desde el 11 de agosto, acciones de las que responsabilizan a grupos irregulares que «se financian de la cocaína que produce y exporta Colombia a Estados Unidos y Europa».  
 
La sinceridad de los esfuerzos de Colombia –primer productor de cocaína en el mundo– en relación con la lucha contra el narcotráfico ya fue puesta bajo sospecha previamente, pues el arribo de militares estadounidenses a su territorio se sucedió con el anuncio del despliegue de «la mayor operación antidrogas en la historia del Hemisferio Occidental», con la que se pretendería poner freno a las actividades ligadas al trasiego de drogas en el Caribe.
 
Entonces, Trump apuntó directamente hacia Venezuela y a los pocos días, el Departamento de Justicia imputó ilegalmente cargos por narcotráfico y terrorismo al presidente Nicolás Maduro y otros altos funcionarios del Gobierno Bolivariano, ofreciendo además millonarias recompensas «por cualquier información conducente a su captura». 
 
En la estrategia de cerco contra Venezuela para conseguir un cambio de gobierno por la fuerza, la Colombia de Iván Duque ha jugado un papel estelar, pues, entre otras cosas, ha consentido el asentamiento, entrenamiento y operación de grupos paramilitares que en al menos dos momentos distintos han pretendido derrocar a Maduro, para luego establecer un régimen afecto a Washington. 
 
Por su lado, Caracas ha denunciado en múltiples ocasiones la actitud hostil de las autoridades colombianas y sistemáticamente, éstas han rechazado las acusaciones fundamentadas por Venezuela. 
 
En esta ocasión, no fue menos. En un encuentro con los medios, Holmes aseguró: «Esto no tiene nada que ver con Venezuela. Esto tiene que ver con la lucha colombiana contra el narcotráfico». 
 
(LaIguana.TV)

 

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