Este martes, en el seno de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) se aprobaron dos resoluciones sobre los Derechos Humanos (DD.HH.) en Venezuela. Sin embargo, aunque tocan el mismo asunto, ambas van en direcciones opuestas.

Aprobadas durante el 45 período de sesiones del Consejo de Derechos Humanos de la ONU, la primera resolución busca el fortalecimiento de la cooperación y la asistencia técnica en torno a los DD.HH. en la nación suramericana.

Al decir del ministro de Relaciones Exteriores de Venezuela, Jorge Arreaza, la resolución busca “estrechar el trabajo conjunto entre la Oficina de la Alta Comisionada de DD.HH. y Venezuela. Tal como se lo expresó hace días el presidente Nicolás Maduro a la Alta Comisionada de la ONU, Michelle Bachelet, el compromiso de nuestro país con los DD.HH. es absoluto”.

La segunda, sin embargo, ha sido promovida por el Grupo de Lima y representa para el Gobierno venezolano un nuevo intento de injerencia en los asuntos internos de Venezuela.

Cooperación Venezuela-ONU

Presentado por Irán, Siria, Turquía y Venezuela, el proyecto para fortalecer la cooperación en materia de DD.HH. y el trabajo conjunto entre la Oficina de la Alta Comisionada, Michelle Bachelet, y la nación bolivariana fue aprobado con el voto de 14 países a favor, siete en contra y 26 abstenciones.

De acuerdo con el canciller venezolano, la aprobación de esta resolución se produjo a pesar de la “feroz presión” de Estados Unidos (EEUU) y sus “satélites” en el Consejo de los Derechos Humanos de la ONU.

Mientras, cuestionó los votos de aquellas representaciones de países que se consideran defensores de los DD.HH., y sin embargo, no respaldaron la propuesta de fortalecimiento del trabajo en este ámbito entre la Oficina de la Alta Comisionada y Venezuela.

Asimismo, el titular agradeció en nombre del pueblo venezolano el apoyo ofrecido por los “Gobiernos libres y soberanos”, quienes respaldaron la Resolución con el único interés de que se continúe la cooperación en materia de DD.HH.

La aprobación de la Resolución para trabajar en conjunto con la Oficina de la Alta Comisionada representa para Venezuela la oportunidad de coordinar políticas que garanticen estos derechos, así como mostrar la verdad del país en este sentido.

Además, podría contribuir a desterrar el tema de las violaciones de derechos como subterfugio para agresiones y políticas intervencionistas.

“La idea es que no que se agreda y se haga política intervencionista usando el pretexto de los Derechos Humanos”, acotó Arreaza en un mensaje publicado en su cuenta de la red social Twitter.

Resolución injerencista

Aprobada con 22 votos a favor, 22 abstenciones y tres países en contra, la resolución promovida por el Grupo de Lima busca mantener por dos años más la misión que investiga las supuestas violaciones de los DD.HH. en Venezuela.

De acuerdo con la exembajadora argentina en Venezuela y el Reino Unido, Alicia Castro, aseguró que esta Resolución “del ominoso Grupo de Lima” fue creada por los EEUU “con el propósito explícito de desintegrar nuestro bloque regional e intervenir en Venezuela”.

Por su parte, el Gobierno venezolano ha denunciado esta maniobra como una manera de justificar las agresiones contra el país, pues hace referencia a supuestas irregularidades en materia de DD.HH. que presuntamente afectan al pueblo venezolano.

Al respecto, Arreaza denunció que la misión que investiga las supuestas violaciones no tiene precedentes en América Latina y su primer informe presentado ha sido denunciado por el Gobierno venezolano por estar políticamente motivado y ser poco profesional.

En este sentido, el embajador venezolano ante la ONU, Samuel Moncada, alertó en septiembre pasado que el trabajo de esa Misión Internacional fue «pagado» por el llamado Grupo de Lima, conformado por países que no reconocen al Gobierno de Nicolás Maduro e intentan buscar una salida a la supuesta crisis venezolana.

Por su parte, el destacado intelectual argentino, Atilio Borón, rechazó la posición de su país al aprobar dicha resolución propuesta por el Grupo de Lima, lo que calificó como «grave retroceso de la política exterior argentina».

(teleSUR)

Comentarios Facebook