Lewis Hamilton sigue haciendo historia en la F1. Hoy en un trazado tan renombrado como Nurburgring, ha conseguido su 91ª victoria tras una actuación impecable, que le hace igualar con el récord de Michael Schumacher, una cifra que caerá en breves semanas. Otra página de oro para el inglés, que tras el abandono de Valtteri Bottas atesora ya una ventaja de 69 puntos en el campeonato, lo que le deja la séptima corona casi en sus sienes, a falta de seis pruebas para el final.

Tras completar la hazaña, Mick Schumacher le hizo entrega a Lewis de un casco rojo de su padre, que lo estaría viendo desde su casa de Suiza, en un gesto realmente emotivo y simbólico.

Se puede debatir mucho sobre si Hamilton es el mejor de todos los tiempos, o si lo fue el Kaiser, o Ayrton Senna, o Juan Manuel Fangio, en la época de los grandes accidentes mortales de la F1. Habrá disparidad de criterios y opiniones respetables, pero no hay duda de que es uno de los más grandes y eso que su reinado aún no ha terminado. Esta leyenda continúa.

(Marca)

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