Tras el triunfo obtenido por el candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, en las elecciones presidenciales este domingo 18 de octubre, se demostró el rechazo de la inmensa mayoría del pueblo boliviano a los políticos de derecha que propiciaron el golpe de Estado contra Evo Morales.

Luego que el mandatario fuera depuesto se generó una ola de violencia y humillaciones contra la población indígena, que irónicamente es mayoría, y contra sus símbolos, especialmente hacia la Wiphala, reconocida como uno de los símbolos patrios de esa nación.

Esta simboliza la integración y el respeto hacia las tradiciones ancestrales de los 36 pueblos originarios que hacen vida en ese país, y que fueron reconocidos por la Constitución de 2009.

Durante una entrevista concedida el pasado mes de junio al filósofo y comunicador, Miguel Ángel Pérez Pirela, el expresidente de Bolivia, Evo Morales, fue tajante al señalar que quienes menosprecian a la Wiphala son aquellos que están en contra de la diversidad, la igualdad del pueblo de esa nación suramericana.

“La bandera boliviana es la unidad del país”, expresó Morales luego de ser consultado sobre la actitud de desprecio que mostraron dirigentes del gobierno de facto contra dicho estandarte.  

La bandera Wiphala es milenaria, es nuestra identidad, es nuestra diversidad, es nuestra igualdad, es nuestra dignidad. Es cuadrada porque es igualdad, ¿por qué tantos colores?, porque somos diversidad. Nuestra diversidad es la riqueza de nuestra identidad, de nuestra dignidad. Quienes ofenden a la Wiphala no quieren igualdad, no quieren diversidad no aceptan nuestra identidad”, destacó Morales.

Vale recodar que Morales fue depuesto de su cargo luego que en un informe de la Organización de Estados Americanos (OEA), se señalaran supuestas irregularidades en el proceso electoral que se llevó a cabo en octubre de 2019 y del que resultó reelecto el presidente Evo Morales.

Con el paso de los meses se demostró que dicho texto estaba plagado de imprecisiones y falsos señalamientos.

Este domingo, casi un año después, el candidato del MAS, Luis Arce, se convirtió en el nuevo presidente de Bolivia al obtener el 52 por ciento de los votos, lo que marca el regreso de los pueblos indígenas y del propio Evo Morales al poder.  

(LaIguana.TV)

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