En Desde Donde Sea, el filósofo, comunicador y analista político, Miguel Ángel Pérez Pirela analizó los últimos sucesos registrados en la convulsa Colombia, con particular énfasis en lo relativo a la minga indígena, multitudinaria movilización que, tras haber recorrido cientos de kilómetros desde el sur del país hasta Bogotá, no fue recibida por el presidente Iván Duque, que optó por viajar «con urgencia» a la ciudad de Quibdó, en el departamento del Chocó, el pasado 19 de octubre. 
 
La huida presidencial generó reacciones adversas entre sus opositores, refirió Pérez Pirela, entre las que destacó la de la exsenadora y defensora de derechos humanos, Piedad Córdoba, que en Twitter descargó al gobernante. 
 
«Definitivamente, a la minga indígena le faltó estrategia. Debieron arrancar, no desde el Cauca sino desde Cúcuta, diciendo que venían de Venezuela con Guaidó… Así, el mismo Duque habría salido a recibirlos a la entrada a Bogotá y hasta se monta en una chiva», reza su trino.
 
En opinión del analista venezolano, el sarcasmo de Córdoba no carece de fundamento, toda vez que el gobernante prefiere dar «un mejor trato y recibimientos por todo lo alto» a personajes cuestionables como Juan Guaidó «y a su mismo pueblo, ni siquiera le abre una ventana para asomarse».
 
El racismo uribista, signo de la Colombia actual 
 
El también director de LaIguana.TV estima que los procederes de Iván Duque abonan a la «guerra civil continuada que vive desde hace décadas (…) Colombia», con notables consecuencias como la fractura de la sociedad y la exacerbación del sector que se autodenomina «uribista». 
 
A este respecto aludió a un video difundido a través de las redes sociales, en las que una mujer, identificada con ese modo de hacer política, prorrumpe en insultos racistas contra miembros de la minga indígena que se desplazaba en un vehículo vecino hacia la capital colombiana. 
 
«No los queremos. Que se vayan para la tierra. Son ignorantes, son brutos, tercos, son porquerías», se le escucha decir. 
 
Tales declaraciones son signo elocuente, en juicio del filósofo, de las narrativas que atraviesan a esa sociedad en la actualidad «y de la sociedad colombiana que creó Álvaro Uribe Vélez». 
 
Tras el insulto, que no fue respondido por los agraviados, la dama, en émulo de lo que hiciera Duque, huyó del sitio. 
 
Voces, como la del senador Gustavo Bolívar, se alzaron contra esta manifestación abierta de racismo. En su cuenta de Twitter, el parlamentario de la Lista de la Decencia, escribió: «Tiene que volver a nacer para llegar a comprender la lucha indígena», comentó Pérez Pirela. 
 
Para el comunicador, la «cachetada ancestral» dada por la minga a la señora uribista, es demostración de lo que han demostrado los pueblos originarios en América Latina en data muy reciente, que resume en tres puntos: «Uno, el nivel de organización que tienen; dos, el nivel de conciencia que tienen y tres, la capacidad que tienen de cambiar, de poder cambiar, el curso de los acontecimientos políticos».
 
¿Asesinatos de opositores directos a Duque? La exigencia de Gustavo Petro
 
Pasando a otro punto indirectamente relacionado con lo previo, Pérez Pirela refirió que el senador y excandidato presidencial Gustavo Petro le solicitó «garantías» al gobierno de Iván Duque, luego de que dos miembros de su partido, Colombia Humana, fueran asesinados en los departamentos de Huila y Cauca. 
 
Concretamente, Petro le exigió al gobierno de su país «que convocara de manera urgente la Mesa Técnica de Garantías para proteger a los miembros de su partido». 
 
«La masacre comienza con los exguerrilleros, quienes dejan las armas. Con ellos, evidentemente, líderes sociales, asesinato de jóvenes, asesinato de indígenas y ahora están simplemente comenzando también a la oposición directa y mayoritaria, que es la de Colombia Humana», reflexionó el experto. 
 
(LaIguana.TV)
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